T. C. / F. L. J.
El concejal de Servicios Urbanos, Luis Ramón Fernández Huerga, aseguró ayer que aún es pronto para hacer un balance exhaustivo de la regulación del aparcamiento en superficie. El PP calificó el pasado jueves de «monumental chapuza» la implantación de la ORA. «Parece que haya sido diseñada por Pepe Gotera y Otilio», aseguraron los populares. «Decir eso es criticar el exhaustivo trabajo realizado tanto por los técnicos de la empresa como del Ayuntamiento. Y eso no es justo», afirmó Fernández Huerga.
El concejal socialista explicó que en todos los lugares donde se ha puesto en marcha la zona azul se dio, al principio, el mismo efecto: que los coches buscaban plazas gratuitas. «Hay que dar un tiempo para que se estabilice y que los técnicos analicen si se ha cometido algún error y vean en qué sitios se aparca más o menos. Si hay que modificar algo, se rectificará, igual que se hizo con el dibujo original de la ORA después de hablar con los vecinos, comerciantes y políticos», argumentó el concejal.
Fernández Huerga acusó, además, al PP de mentir al asegurar que aún faltan muchos distintivos de residentes por entregar. Así, explicó, hasta ayer se pidieron 2.531 tarjetas de residentes y ya se han entregado 2.151. «Se están dando a un ritmo razonable», añadió. Respecto a la mejora del transporte público, el concejal aseguró que ya se está negociando con el Consorcio de Transporte y las empresas.
La implantación hace cinco días de la ORA en Avilés, por otro lado, sigue deparando críticas de los conductores y comerciantes avilesinos. La última expresión del malestar ciudadano tiene que ver con el hecho de que varios controladores de la zona azul han sido vistos tomando nota de las matrículas de coches mal aparcados fuera del espacio de regulación de la ORA. Uno de los afectados, al habla con este diario, explicó que al abordar al vigilante de la zona azul para preguntarle por qué anotaba la matrícula de su coche le respondió que habían recibido instrucciones de recopilar datos para posibles denuncias de vehículos mal aparcados, incluso aunque estuviesen fuera de los espacios pintados de azul, naranja y verde.