Myriam MANCISIDOR
«Que callen las palabras y suene la música...», dijo el presidente de la Asociación Coral Avilesina, Nardo Villaboy, hace ahora tres semanas, cuando comenzó el XXVI Certamen coral internacional «Villa de Avilés». En este tiempo, diez agrupaciones llegadas de diferentes puntos de la geografía española actuaron en el auditorio de la Casa municipal de Cultura y, ayer, el jurado nombró a los mejores: la coral San Juan Bautista de Leio (Vizcaya) se alzó con el primer premio, dotado con 4.000 euros, un trofeo y placa. Los 25 jóvenes que forman esta agrupación que dirige Basilio Astulez recibieron también el trofeo «Axuntábense» a la mejor obra de región de origen. Los vascos interpretaron «Sagastipean», de Javier Busto. Su interpretación fue «cum laude».
En segundo puesto quedó la Camerata Coral de la Universidad de Cantabria, que recibió el premio «Enrique Low Maus» dotado de 2.000 euros, trofeo y placa. En tercer lugar, el premio «Rosa María Tarruell» fue a parar a la coral Obradoiro Vocal «A Vila» de Ponteareas (Pontevedra, Galicia). El premio especial «María Cuencia» a la mejor interpretación libre de la obra «Atardecer en Pozzuoli» de Rosa María Tarruell fue para la coral Santiago Apóstol de Madrid.
Los premiados se mostraron ayer entusiasmados con los premios, especialmente los jóvenes de Leioa, que celebraron con vítores sus trofeos musicales. Y es que el coro San Juan Baustista de Leioa fue junto a la coral Villa de Jovellanos de Gijón el encargado de cerrar el certamen coral que comenzó el pasado 14 de noviembre. Actuó también, como agrupación invitada, la coral Cuellerana de Cuéllar (Segovia) que dirige María Henar Montero. El Certamen coral internacional tocó fin, hasta el próximo año. Entonces volverá a sonar la música y se callarán las palabras.