Las noches de los fines de semana se están convirtiendo en un quebradero de cabeza para los comerciantes de la plaza de abastos Hermanos Orbón. Y es que, sobre todo los sábados, se juntan en la plaza decenas de jóvenes para practicar el «botellón», y más, si llueve. Pero no sólo eso, el pasado sábado una o varias personas la emprendieron contra el escaparate de un establecimiento. Lo rompieron a pedradas, entraron en el interior del local y robaron 10 euros en monedas que había en la caja registradora. El hecho ya está denunciado ante la Policía Nacional.
«Es el segundo fin de semana que nos rompen el cristal, y ya no sabemos qué hacer, pero eso no es lo único, los jóvenes orinan en las paredes y dejan toda la plaza llena de basura que, encima, nadie viene a limpiar. El sábado vinimos a las dos de la mañana y no se podía pasar de la cantidad de gente que había. Los fines de semana dormimos con un ojo abierto por si acaso pasa algo. Ya sacamos muchas cosas de la tienda para evitar que nos las roben. Esto no se puede aguantar», explicó ayer José Antonio Antuña, responsable de La Cestería. Los comerciantes de la plaza dicen estar «hasta el gorro» de esa situación, que tanto perjudica a sus comercios.
«Como no limpian ni la basura de la plaza ni los orines, los comerciantes no pueden poner la mercancía en el suelo, ya que es antihigiénico», comentó Antuña. Por todos esos motivos los responsables de los establecimientos ubicados en el entorno de la plaza reclaman más presencia policial durante las noches de los fines de semana para evitar actos como los que frecuentemente se producen.
La Policía Local activó el pasado octubre un dispositivo especial con objeto de evitar los desórdenes tanto en la plaza de abastos como en el parque de Cabruñana, otro de los focos preferidos por los jóvenes para hacer «botellón»; pero, según la opinión de los vecinos, no ha sido suficiente, ya que los altercados siguen ahí.
Cuando saltó la polémica del «botellón», el pasado octubre, residentes y jóvenes coincidieron en señalar que el Ayuntamiento de Avilés debería buscar un sitio adecuado para celebrar los «botellones» y evitar los problemas de convivencia en el centro. También se insta a poner en marcha políticas de prevención desde diferentes ámbitos: salud, política, educación, familia y movimientos asociativos.