Juan C. GALÁN
La sexta y última charla del ciclo «Vida e historia militar de Asturias», organizado por la Sociedad Económica de Amigos del País, resultó toda una reivindicación de la figura de los militares asturianos del siglo XIX. José Girón Garrote, catedrático de Historia de la Universidad de Oviedo, cantó las alabanzas de las actitudes y aptitudes de un ramillete de militares de alto rango asturianos a los que calificó de «héroes» e incluso «genios», al tiempo que lamentó el «vergonzoso» olvido que sufren por parte de la clase política regional.
Girón se deshizo en elogios de Fernando Villamil, uno de los pocos oficiales que murieron en la batalla de Santiago de Cuba, determinante para que España perdiera la colonia caribeña. Además, Girón ofreció un dato poco conocido: el militar nacido en Castropol fue el inventor del buque destructor, artefacto que todos los ejércitos del mundo han ya incorporado a su arsenal. El catedrático resaltó asimismo la figura de Claudio Alvargonzález, Jerónimo Valdés Sierra y Francisco de Borja Canella.
Las alabanzas a los militares asturianos fue el aplaudido culmen a una conferencia en la que Girón destacó la presencia testimonial de Asturias en las grandes guerras en las que el Ejército español se vio implicado a lo largo del siglo XIX. Así, el ejército francés no encontró apenas resistencia en terreno asturiano durante su ocupación en la guerra de la Independencia. «Los soldados asturianos eran campesinos, sin un mendrugo de pan que echarse a la boca, que abandonaron a las primeras de cambio y, para más inri, dirigidos por militares incapacitados y obsoletos», señaló el catedrático de Historia. Tampoco fue más importante el papel de Asturias en las guerras carlistas, aunque Girón destacó el nutrido grupo de voluntarios asturianos que participaron en la guerra de Cuba, que contó con el apoyo popular.