El ganador del concurso fotográfico «Rincones de Avilés», promovido por la Asociación de Vecinos del Centro, no fue, paradójicamente, un avilesino. Fue una ovetense de 15 años, Adriana Georgina Flórez, la que se llevó el gato al agua. La instantánea de la precoz fotógrafa, que recoge la imperial figura de una chimenea de Arcelor recortándose sobre la arteria del puerto, encandiló al jurado, formado por profesores de fotografía de Artes y Oficios. Tanto, que decidieron nombrar la foto como la mejor de las 120 presentadas, lo que le da derecho a la ovetense a embolsarse 250 euros. Segundo fue el avilesino Carlos González, por inmortalizar el ajedrezado piso de la plaza del Carbayo. Tercera, Purificación Fernández. El puente de San Sebastián fue, de largo, el rincón avilesino más fotografiado. Del Niemeyer, sólo una instantánea.