T. CEMBRANOS
La ORA salió ayer airosa de su última prueba de fuego: la celebración del mercado de los lunes, una cita que, cada semana, reúne a decenas de personas en el área de Las Meanas. La ocupación de las plazas de la zona azul ubicadas en el entorno de la situación actual de la plaza de abastos fue mayor que la de días pasados, aunque aún se pudieron ver algunos espacios libres. La Policía Local de Avilés no constató problemas graves ni atascos a lo largo de la mañana.
Sin embargo, la afluencia al mercado fue inferior a la de semanas pasadas, quizá porque la meteorología no acompañó. El mal tiempo motivó, además, que algunos comerciantes con puesto en La Exposición decidiera no acudir a la cita. Algunos de los que sí estuvieron en Avilés optaron por recoger antes de tiempo como consecuencia del viento y la lluvia.
Aun así, las plazas de aparcamiento de la calle José Cueto estuvieron al completo durante casi toda la mañana, al igual que las de Orejas Sierra e incluso las de La Cámara. Algunos comerciantes, no obstante, se quejaron de que tuvieran que dejar sus puestos durante algunos minutos para renovar el tique.
Un portavoz de la Policía Local, por otro lado, explicó ayer que los controladores de Dornier que vigilan el cumplimiento de la ordenanza de regulación del estacionamiento aún no han empezado a poner sanciones a aquellos que no respeten las normas. «Aún estamos en pruebas», comentó el agente. Y es que muchos vecinos aún tienen dudas del funcionamiento de la ORA, por lo que los controladores han optado por seguir informando a los usuarios.
La alcaldesa, Pilar Varela, por otra parte, se mostró muy satisfecha del funcionamiento de la regulación del estacionamiento, pese a que hace pocos días que se implantó. «Lleva sólo unos días y está funcionando extraordinariamente bien. Ya he recibido muchas muestras de apoyo, sobre todo de los comerciantes. Era uno de nuestros objetivos y una antigua aspiración ya que posibilita acercarse al centro de la ciudad y aparcar sin problemas», explicó hace unos días Pilar Varela.
La alcaldesa de Avilés, además, aprovechó la ocasión para echar en cara al PP sus críticas a la ORA. «El PP se irrita cada vez que hacemos algo bien. Lo siento por ellos», aseguró. Los populares calificaron de «monumental chapuza» la implantación «precipitada» de la regulación del aparcamiento ya que, según el PP, había conseguido el efecto contrario: que los coches huyeran del centro de la ciudad en busca de un estacionamiento gratuito en los barrios como La Magdalena, el Quirinal o el No-Do.