El Ayuntamiento de Avilés ha recuperado una segunda copia original del fuero de la ciudad, del que ya se conservaba un ejemplar del año 1155, y que llevaba desaparecido desde hacía 200 años, cuando Asturias fue invadida por las tropas de Napoleón.
La alcaldesa de la ciudad, Pilar Varela, y el concejal de Cultura, Román Antonio Alvarez, han presentado públicamente este segundo ejemplar, que está testado en un primer análisis por la catedrática de Paleografía de la Universidad de Oviedo Pepa Sanz, y el historiador Ignacio Ruiz de la Peña.
Se trata del confirmado en 1155 por Alfonso VII, después de que su padre lo hubiera concedido ya con anterioridad en 1085, aunque no se conserva ninguno de ese año.
El periplo de este documento, considerado como el más antiguo en lengua asturiana que se conserva, comenzó con la invasión de Asturias por las tropas de Napoleón, momento en que el por entonces gerente de la Audiencia Provincial de Oviedo, Pascual Quílez, se lo llevó consigo.
Ha sido con los descendientes de Quílez con los que se ha negociado la adquisición de la pieza, al precio de 72.000 euros (por debajo de la tasación técnica), de los que 20.000 euros han sido aportados por el Ayuntamiento y el resto por privados.
El concejal de Cultura ha destacado la importancia de esta operación de recuperación del patrimonio histórico, por lo que significa de oportunidad para el estudio del contexto asturiano y español, en clave jurídica, sociológica y lingüística.
La alcaldesa, por su parte, ha aseverado que Avilés "tenía media alma perdida y la ha recuperado".
Varela y Alvarez han explicado algunas curiosidades de este fuero, cuyos dos ejemplares serán custodiados en el archivo municipal de Valdecarzana, como que recogía el privilegio de la inviolabilidad del domicilio a los avilesinos.
O que en los años ochenta, un vecino insumiso se defendió con el argumento de que el fuero eximía a los avilesinos de cumplir servicio militar. EFE