ALEJANDRO CUELI
RICARDO SOLÍS
Ex presidente de la Asociación de Vecinos del Quirinal
Myriam MANCISIDOR
Alejandro Cueli es la voz de los vecinos de Avilés. Comenzó su carrera hace ahora seis años como presidente de la asociación del Quirinal cargado de ilusión y, poco después, su colectivo se integró en la federación vecinal «La Unión». Entonces aumentaron aún más sus expectativas a favor de los vecinos. Ahora, Alejandro Cueli dice adiós. La asociación del Quirinal, fundada en 1997 y formada por 550 personas, celebró ayer la asamblea general extraordinaria para designar a la nueva junta directiva y, a falta de candidatura, el colectivo formó una gestora.
-¿Adiós con el corazón?
-Lo dejo porque, como ya dije, para seguir necesitaba un poco más de fuerza. Pero me voy satisfecho porque he recibido el apoyo de todos los socios, que son conscientes de que la asociación de vecinos del Quirinal ha sido un referente durante los últimos meses en la ciudad.
-Tras seis años defiendo los intereses de los vecinos del Quirinal, ¿se va con buen sabor de boca?
-Teníamos muchos objetivos, unos se han cumplido y otros no. El gobierno local escuchó algunas de nuestras reivindicaciones como la mejora de la plaza del Vaticano, la calle Juan XXIII o la pista de La Exposición pero otros grandes proyectos se quedaron en el olvido.
-¿Por ejemplo?
-La construcción de un centro cívico. El Quirinal ha sido uno de los barrios de Avilés que más ha crecido en los últimos años a golpe de ladrillo y, desde mi punto de vista, este crecimiento debería haber ido acompañado de equipamientos sociales pero no ha sido así. Reclamábamos un centro cívico con biblioteca pero no nos hicieron caso.
-Defendió a capa y espada la participación ciudadana...
-Sí, fue otra de nuestras grandes reivindicaciones. Luchamos y creímos en la participación ciudadana pero, al menos, logramos que este proyecto rompiera por culpa de los políticos y no de los vecinos. Fueron nuestros gobernantes los que se asustaron al ver la respuesta de los avilesinos ante la privatización del agua.
-¿Le desgastó el agua?
-La experiencia contra la privatización del agua fue una de los más enriquecedoras que me tocó vivir porque comprobé como participaban los vecinos aunque el final no fue el deseado, fue el que quisieron los políticos que se otorgan nuestra representatividad.
-Parece dolido con los representantes políticos...
-El movimiento vecinal tiene que evolucionar con reivindicaciones más amplias. Creo que nuestro trabajo debe servir para conservar la democracia y luchar contra la «partidocracia» que nos quieren imponer. Debemos dirigirnos hacia la democracia participativa y, cuando estemos ahí, hay un gran campo por explorar. Nuestro trabajo, voluntario, me parece que va más allá de una farola o una baldosa rota.
-También se posicionó contra la implantación de la regulación de las plazas de estacionamiento.
-Ésta fue una batalla de hechos consumados: nos enteramos por la prensa de este proyecto y forzamos debates pero no pudimos hacer nada porque las decisiones estaban tomadas.
-Deja también la secretaria de «La Unión»
-La Federación elige a asociaciones y a nosotros nos tocó hacernos cargo de la secretaría así que si dejo la asociación del Quirinal dejo también «La Unión». Uno de los objetivos de la Federación era trabajar por la unidad del movimiento vecinal.
-¿Y se logró esta unión?
-No, a pesar de que todos los vecinos tenemos los mismos problemas. Por ejemplo, la privatización del agua nos afecta a todos pero las asociaciones que salimos a la calle no fuimos todas las que existimos en Avilés. Los dirigentes vecinales, a mi modo de ver, tenemos que estar ahí para defender los intereses vecinales pero cuando éste trabajo se mezcla con la militancia en algún partido... estamos ante un problema, la persona sobre en alguno de los dos sitios. Se puede decir más alto pero no más claro.
-¿Qué consejo le daría a su sucesor?
-Una persona que se marcha no puede dar consejos, no me parece lo más adecuado, pero le diría que puede contar conmigo para cualquier cosa que necesite. Dejo la asociación de vecinos del Quirinal pero no dejo la ciudad y voy a seguir involucrado en todos aquellos temas que me interesen así que en la medida que pueda colaboraré siempre en defensa de los vecinos.
-¿Deja una puerta abierta?
-No aunque, como decía, seguiré en Avilés.