S. FERNÁNDEZ
Arcelor-Mittal, la mayor empresa de la comarca -la mayor de Asturias- ha vivido un año convulso de ajustes y reajustes, de jubilaciones y regulaciones de empleo, de cierres de instalaciones industriales y reaperturas de líneas de trabajo olvidadas. Para Teo Siñeriz, de CC OO, el año 2009 se clausura con una medio sonrisa: «Hemos mantenido, a pesar de todo, el empleo, pero nos faltan las inversiones prometidas y corremos el riesgo de, no a mucho tardar, estar trabajando en instalaciones obsoletas», comentó el responsable de CC OO en la fábrica de Avilés de la gran siderúrgica.
Arcelor-Mittal cuenta con 6.800 empleados. Hace pocos días se ha ampliado el expediente de regulación de empleo (ERE) que la empresa y los sindicatos negociaron a principios del verano. Al concluir esta ampliación, los trabajadores de Arcelor habrán pasado un año regulados o, al menos, con la espada de la regulación apuntando cada fin de semana a sus carteras. «Hemos recuperado las líneas de galvanizado y de pintura, han comenzado a entrar muchos de los eventuales..., aunque hemos vivido un año de contratación cero, pero todo esto tiene que cambiar. En 2010 pasan al contrato relevo 1.200 personas nacidas entre 1949 y 1952», recordó Siñeriz. «En CC OO tenemos un trabajo por delante: aminorar lo más posible la pérdida de empleo, pese a la ampliación del ERE, que de forma efectiva se aplicó en hojalata y algo en el TBC», añadió el sindicalista. «No se puede recortar más en producción porque la plantilla está ajustada al máximo», anunció Siñeriz. «Lo que de verdad nos preocupa es que no exista un compromiso verdadero con las nuevas inversiones. Las Baterías de Gijón se pueden caer».