MIKI LÓPEZ
Saúl FERNÁNDEZ
Las empresas industriales de Avilés empiezan a coger aire después de más de un año buceando por las aguas turbias del mar de la intranquilidad económica, según los representantes sindicales consultados. Las seis multinacionales instaladas en la comarca de Avilés (Arcelor, Azsa, Alcoa, Fertiberia, Saint-Gobain y Du Pont) ya ven a lo lejos la tierra firme de la recuperación. Lo peor parece que ha pasado y los números empiezan a cantar los datos efectivos de una cercana recuperación. La recesión mundial fue un maremoto que inundó los días cotidianos de una comarca que crece, desde hace más de medio siglo, a costa de los sectores del metal y del químico.
l Montajes. Las empresas auxiliares -un sector íntimamente ligado al devenir de Arcelor- han sufrido un año de crisis y sangrado de alto nivel. En estos doce meses se han perdido unos mil puestos de trabajo eventuales. «Este año 2009 ha sido malo. Nunca en la historia de la siderúrgica ha sucedido lo que en estos últimos meses», se lamentó Nicomedes Sánchez, secretario de industria de la federación de industria de CC OO en Asturias. «En la actualidad, las empresas del sector emplean a unas 2.200 personas y hace tan sólo doce meses estábamos hablando de 3.500 personas», apuntó Sánchez.
A los despidos de los eventuales hay que sumar las jubilaciones, los contratos relevo y, desde hace unos pocos días, la reordenación del sector de montajes, que ha llevado a Arcelor a conceder casi todo el mantenimiento mecánico (50 millones de euros al año) a la empresa Daorje. Este pasado septiembre los sindicatos UGT, USO y CC OO y la empresa Arcelor-Mittal llegaron al acuerdo de «internalizar» 300 puestos de trabajo hasta ahora en manos de las compañías auxiliares. El compromiso era llegar al 31 de diciembre con 200 incorporados y dejar para el primer semestre de 2010 los otros cien puestos. Sin embargo, en estos meses, Arcelor sólo ha incorporado a 55 personas y deja para la segunda semana de enero la incorporación del resto, los 245 puestos pendientes.
l Azsa. La crisis pasó de largo por la compañía Asturiana de Zinc (Azsa), a la vista de los resultados económicos obtenidos este año 2009 y que publicó la empresa en su informe anual. De hecho, la compañía ha repartido, en dos veces, 240 millones de euros en dividendos para sus accionistas. En el segundo cuatrimestre incrementó las ventas de su producto principal (cinc) todavía más que en los primeros cuatro meses del año. El gasto de producción de Azsa (el dinero que invierte la empresa en la manufactura) continúa siendo el más bajo de las fábricas que posee la división de cinc del grupo industrial suizo Xstrata, propietario en última instancia de la planta de San Juan de Nieva.
Para Nacho Requena, secretario general de CC OO en Azsa, estos datos «no explican la intransigencia de la compañía a la hora de negociar el convenio colectivo. A Jaime Arias le cabe el honor de ser el primer director de la factoría en cerrar el año sin un convenio que regule las relaciones laborales en la empresa», comentó.
Se da la circunstancia, además, de que este año 2009 ha sido el de la crisis en el comité de empresa. En septiembre se reprobó a su presidente -Santiago Fernández, «Huerta»- tras salir adelante una propuesta del SITAZ que contó con la abstención de USO. En la actualidad, los cargos del órgano de representación de los trabajadores están vacantes por desacuerdos entre los cuatro sindicatos que lo componen. La factoría de San Juan de Nieva emplea a 870 trabajadores, 646 de ellos sometidos al convenio.
l Fertiberia. La compañía Fertiberia, del grupo Villar Mir, ha triplicado en 2009 el producto exportado a través de la ría avilesina. En 2008 salieron de Asturias 24.000 toneladas de fertilizantes; este año, la multinacional ha movido en el puerto de Avilés 72.000 más. Esto quiere decir que la capacidad comercial de la planta de Trasona se ha visto incrementada en un 200 por ciento. David Herrero, director de la factoría local, aseguró que la cuarta parte de la producción de su factoría se exporta, principalmente, a países como Francia, Irlanda y Reino Unido. Estos datos difieren de los que presentó el año pasado. Entonces, el porcentaje de producción que se vendía en el extranjero apenas alcanzaba el 8%. Los clientes de Fertiberia eran fundamentalmente nacionales.
Esta particular bonanza de la fábrica avilesina de fertilizantes situada en la parroquia de Trasona se explica, aseguró David Herrero, por la puesta en funcionamiento de la planta de nitrosulfato amónico, cosa que sucedió a finales del pasado año 2008.
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