Luanco, Braulio FERNÁNDEZ
El gobierno de Gozón defendió ayer la subida de la factura mínima del agua a los vecinos, que eleva de 30 a 45 metros cúbicos el consumo mínimo, señalando que sólo supone un gravamen para las familias que no superen ese umbral de dos euros. No obstante, desde el gobierno se puso en duda la veracidad de las críticas vertidas por la Asociación vecinal Luanco Progresa, un colectivo que «tan sólo» está formado por 80 vecinos «que no son representativos del conjunto de la población del municipio, y que están encabezados por una presidenta que fija la sede del colectivo en su propio domicilio».
Ramón Artime, teniente de alcalde del Ayuntamiento de Gozón, explicó que la presidenta de este colectivo, Eulalia Bouzón, sólo pretende «desprestigiar al equipo de gobierno». «No se explica de otro modo que se queje ahora de una subida en el recibo del agua que se produjo hace dos años, y que no ha vuelto a subir desde entonces», dijo Artime, que explicó, además, los motivos por los que se llevó a cabo la subida: «Era necesario efectuar la mejora del servicio de abastecimiento de aguas del concejo».
Según concretó, antes de llevarse a cabo la subida del recibo -que para las familias que mantienen su consumo dentro de los límites mínimos ha significado un incremento de dos euros- el 80 por ciento del agua se perdía por el estado precario en el que se encontraba la red de aguas. «Había que invertir en el servicio de agua, y el equipo de gobierno, y no la empresa adjudicataria del servicio, optó por llevar a cabo la subida, que ha ido íntegramente dedicada a la mejora de las instalaciones para optimizar el recurso a los gozoniegos», señaló el teniente de Alcalde.
«La subida no grava a las familias menos pudientes, como dijo Bouzón», señaló Artime, «sino a las segundas viviendas, aunque entendemos que quien tiene una segunda vivienda puede permitirse pagar dos euros más al mes de agua». Además, recordó que las personas que no llegan al salario mínimo «están exentas de pagar el recibo del agua»; una ayuda social que «está vigente, puesto que esta pasada semana todavía aprobamos nuevas solicitudes», apostilló el teniente de alcalde.
Artime arremetió contra la presidenta de Luanco Progresa poniendo en duda su «capacidad para hablar en representación de los vecinos» de la capital gozoniega. «Bouzón dice ahora que necesitamos subir el recibo con afán recaudatorio, pero se olvida de que, como saben todas las asociaciones porque así se les explicó en su momento, cada euro de lo recaudado se ha destinado para mejorar la red de aguas», remarcó.
«La presidenta de esa asociación de vecinos tiene un enfrentamiento personal con este gobierno, que responde a motivos personales, y no colectivos, como debería ser», apuntó el portavoz del Partido popular. Y concluyó: «El gobierno de Gozón mueve ficha para recuperar una tradición como la malla de Luanco, que precisamente Bouzón robó moralmente a los luanquinos, así que precisamente no es ella nadie para venir a hablar de robo a mano armada».