MIKI LÓPEZ
A. P. G.
Los populares de Avilés y Castrillón han comenzado el año igual que lo han despedido, arremetiendo contra dos proyectos de infraestructuras vitales para el desarrollo de la comarca: la integración de las vías y los accesos al puerto, o ronda norte. Tras una reunión previa, los portavoces del PP de sendos concejos, Constantino Álvarez y Jesús Pablo Nuevo Quiñones respectivamente, tacharon una vez más de «tomadura de pelo» la visita a Avilés el pasado 17 de diciembre del secretario de Estado de Infraestructuras, Víctor Morlán, que presentó una solución para la integración de las vías similar a la que ya incluía el Plan General de Ordenación Urbana de Avilés de 2002.
«Hemos empezado el año con una reunión en la que hemos analizado temas de la década pasada», ironizó la diputada nacional del PP Carmen Maniega, que también participó en la rueda de prensa, en la que estuvieron presentes, además, Amalio Fernández, edil del PP en Avilés, y Ramón Cesáreo Álvarez, del grupo municipal en Castrillón.
Todos ellos insistieron en que el proyecto de Fomento planteará una nueva barrera férrea en las futuras áreas residenciales de La Llamosa y Gaxín. «Estas zonas quedarán hipotecadas con una nueva barrera ferroviaria», señaló Constantino Álvarez quien advirtió, además, que «cada céntimo que se genere con las plusvalías de los terrenos afectados tiene que quedarse en Avilés».
Nuevo Quiñones, por su parte, denunció la «falta de consideración y respeto hacia el Ayuntamiento de Castrillón» al no haber sido invitado a la presentación de Morlán y advirtió que «debe tenerse en cuenta la opinión de los castrillonenses». En cuanto a la ronda norte, aplaudió «que se haya rectificado el trazado y vuelto al original, aunque se han perdido varios años por el empecinamiento del Principado». «Castrillón debe mantener la conexión ferroviaria de Renfe tanto para mercancías como para pasajeros», concluyó.