MIKI LÓPEZ
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Donde la crisis se cernió con gravedad este año pasado fue en la multinacional francesa Saint-Gobain, que cuenta en Avilés con una de sus principales instalaciones. La crisis del sector del automóvil y el estallido de la burbuja de la construcción llegaron a la fábrica local en forma de varias regulaciones de empleo.
Para Alfredo Suárez, «Mieres», responsable de Fiteqa-CC OO en el grupo Saint-Gobain, este año que se echa encima se presenta con visos de recuperación. «El ministro de Industria, Miguel Sebastián, ha confirmado que se amplían las ayudas a la compra del automóvil y eso nos beneficia». A esta decisión Mieres suma la redistribución de la producción dentro del propio grupo. «El horno float de Avilés y Arbós está a pleno rendimiento y coge el trabajo de la factoría de Pisa, en Italia, y de Auvelais, en Bélgica. Pero España no se ha librado de la crisis: se han destruido en torno a seiscientos puestos de trabajo en las factorías que se dedican al vidrio plano», comentó el representante español en el comité europeo de Saint-Gobain. «El grupo ha tocado fondo con la crisis y lo que le queda es levantar cabeza e intentar salir reforzado, por eso el año comienza con cierta tranquilidad», diagnosticó el veterano sindicalista. «En Avilés tenemos la suerte de disponer de un horno recién estrenado y con una larga vida por delante. El taller de automóvil, además, es puntero; pese a ello se ha recortado la plantilla por medio de prejubilaciones. La cosa empieza a emerger y esperamos que se vuelva a crear empleo el próximo año, aunque somos conscientes de que los seis primeros meses de 2010 serán de transición», concluyó el sindicalista.
l Alcoa. El año comenzó en la factoría avilesina de Alcoa con malas noticias: 72 cubas de las 288 con que cuenta la planta tenían que dejar de producir a consecuencia de la crisis. La mala noticia, recuerda José Luis González, de CC OO, se atenuó cuando los sindicatos y la compañía acordaron flexibilidad en los puestos afectados, es decir, no se hicieron necesarios los despidos porque los trabajadores afectados iban a ser recolocados dentro de otros departamentos. Las cubas, en todo caso, arrancaron el pasado octubre. Por otra parte, en agosto los sindicatos firmaron un nuevo convenio.