VICENTE MONTES VICENTE.MONTES@EPI.ES
Damos ya carpetazo a las fiestas navideñas, volvemos a mirarnos ante el espejo, enumeramos los propósitos de nueva vida para este año tan redondo e iniciamos un nuevo ciclo. Al final no hacemos más que repetirnos y permanecemos condenados a la reiteración cansina. Pero lo cierto es que arrancamos este 2010 con uno de los datos menos esperanzadores: más de diez mil parados en la comarca, lo que da buena cuenta de hasta dónde ha alcanzado la crisis. Ahora, cuando se ahoga el ruido de los brindis y los buenos deseos deben empezar a ser realidades, lo que toca es redoblar esfuerzos. No parece razonable que esta comarca mantenga en el limbo algo tan importante como la activación de nuevas bolsas de suelo industrial. Por tanto, confiemos en que nuestros políticos lleven a cabo sus propósitos y sean bastante más consecuentes que nosotros mismos en estos comienzos de año. Ya ven, yo iba a dejar de fumar, pero sólo con pensar en la que se avecina, permítanme, enciendo un cigarrillo.