RICARDO SOLÍS
Luanco,
Illán GARCÍA
La receta del Ayuntamiento para dar alternativas a la práctica del «botellón» funciona más que satisfactoriamente, a juzgar por el número de adolescentes que ya han participado en las actividades programadas por el centro de ocio juvenil de Peroño, abierto a mediados de diciembre. Según una de los tres monitores del local, Leticia Martínez, la afluencia de jóvenes es notable. «El día de la cabalgata tuvimos a 24 niños, y durante el fin de semana pasado, una media de 34 chavales diarios», asegura Martínez, quien destaca el buen comportamiento de los adolescentes que acuden a Peroño para jugar, entre otras actividades, al futbolín, al billar o al tenis de mesa. «Se respetan los turnos, piden partida... Eso sí, echan de menos que lleguen las videoconsolas», destaca la monitora.
A la hora de jugar, no importa la edad. Los de 12 años comparten sus ratos de ocio con los que ya han pasado la barrera de la mayoría de edad. Unas buenas manos de póquer y los juegos de mesa bastan para pasar una tarde diferente alejada de discotecas y «botellones». La fórmula municipal funciona, pese a que el gobierno insiste en que el centro juvenil de Peroño no impedirá que los jóvenes beban en la calle. «Espero que durante los fines de semana siguientes la afluencia de niños siga creciendo y más aún cuando recibamos la Wii y la Play Station», señaló Leticia Martínez.
Por el momento, los adolescentes tan sólo pueden utilizar la primera planta del edificio como consecuencia de que los trabajadores de la Mancomunidad del Cabo Peñas aún siguen desarrollando su labor en el local juvenil a la espera de su recolocación en otros edificios municipales. «Estamos un poco apurados de sitio, pero sabemos que en pocas semanas todo cambiará y se podrá utilizar también la planta baja», se consuela Martínez.
Tras las vacaciones escolares de Navidad, el local juvenil de Peroño permanecerá abierto sólo durante los fines de semana, salvo nuevo aviso. De esta manera, el centro abrirá sus puertas de 5 de la tarde a 9 en el caso de viernes y domingos y los sábados de 5 a 10 de la noche. Las bases de funcionamiento del local especifican que las actividades lúdicas están dirigidas a niños de 12 a 16 años, aunque alguno de 18 ha querido ya pasar la tarde en el recinto.
Para la primavera y el verano, la organización del local programará visitas guiadas con los adolescentes que pasan las tardes en el centro juvenil y demuestran que con imaginación se puede ganar la batalla al «botellón».