RICARDO SOLÍS
E. CAMPO
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en la página 36
Los comerciantes avilesinos salvaron el año «por los pelos» con una campaña navideña que, sin ser mala, tampoco fue para tirar cohetes. Varios representantes del sector consultados ayer por este periódico lo dejaron en un lacónico «regular». Y es que la tendencia de las familias a apretarse el cinturón, para capear así la crisis, unido a la competencia de las grandes superficies, dejó poco margen de maniobra a un sector enfrascado ya de lleno en las rebajas.
Desde Nochebuena hasta Reyes duran los días dorados del comercio, esos en los que hay más trabajo, y que este año estuvieron acompañados de un factor nuevo: la implantación de la zona azul. Daniel Quirós, presidente de la Unión de Comerciantes de Avilés y Comarca (Ucayc), defensor de la ORA, asegura que la puesta en marcha de la ordenanza de aparcamientos favoreció la movilidad en la ciudad durante las fiestas navideñas. «Había más plazas libres, la zona azul es positiva pese a que haya que realizar ajustes y mejoras», aseguró Quirós.
Pese a esa novedad, el presidente de la Ucayc reconoce que la campaña «no fue todo lo buena que se hubiera deseado». Así, aunque hubo bastantes compras, el importe medio de las mismas descendió. «La gente sigue haciendo regalos, pero gasta menos en ellos», resumió Daniel Quirós. En términos generales, la tónica fue, según el representante de los comerciantes, «similar a la del año anterior».
De forma similar se expresa Pilar Paneque, propietaria de una tienda de ropa y complementos femeninos. «Es cierto que la campaña de Navidad te ayuda a cuadrar las cuentas, pero tampoco fue tan buena como esperábamos». La comerciante confía en seguir a flote a base de trabajo: «No nos queda otra solución más que aferrarnos a la supervivencia, los autónomos somos luchadores». Con los carteles de rebajas ya en la tienda, ve el futuro con optimismo: «A ver si mejoramos en 2010, hay que ser positivos. Vamos a tener cosas guapísimas para que la gente se anime y compre».
La apertura de los comercios durante los domingos de diciembre es, según un representante del pequeño comercio, uno de los grandes problemas para el sector. «Todas las aperturas dominicales se concentran en un mes y no hay autónomo que pueda resistirlo: marchas de casa en noviembre y vuelves en enero; el personal trabaja unas jornadas determinadas y contratar a tiempo parcial es muy complicado porque no hay una bolsa de trabajo formada», resumió el comerciante. Por eso esta normativa es, en su opinión, «una competencia desleal por parte de las grandes superficies», ya que es ahí donde se acaban concentrando las compras.
Según este avilesino, todo esto ocurre en la región que tiene más centros comerciales por habitante de toda Europa y que va «a contracorriente», ya que otras comunidades y países están luchando ya contra las aperturas dominicales. «Ahora llegamos al período de rebajas y volvemos a la competencia desleal, la de las rebajas encubiertas durante todo el año; se juega con dos barajas». Otros de los problemas que se acumulan sobre los pequeños comerciantes son circunstancias como el alto coste de la tarifa de la luz -ya que no pueden acogerse a las rebajas industriales- o la próxima subida del IVA.
Una de las razones que perjudicaron las ventas durante la temporada de otoño e invierno, especialmente en el sector textil, fue la ausencia de bajas temperaturas. Al menos, que justo ahora, con el inicio de la campaña de rebajas, los termómetros hayan bajado casi hasta los cero grados, es positivo para las ventas, según los comerciantes.
Aparte de frío, la apertura ayer de la campaña de rebajas estuvo sazonada con granizadas y aguaceros. «La campaña de Navidad no fue mala, aunque también es cierto que en muchas tiendas teníamos ya promociones con descuentos para animar las ventas; pero ni eso basta para salvar el conjunto de la temporada», sentenció una comerciante avilesina.