Juan C. GALÁN
Una monja de 73 años, Rosario E. C., vecina de la parroquia avilesina de Miranda, permanece en la unidad de vigilancia intensiva (UVI) del Hospital San Agustín a causa de las heridas que sufrió ayer por la mañana, al ser atropellada por un todoterreno en la calle Jardines, en Las Meanas. A pesar de la aparatosidad del accidente, la vida de la mujer no corre peligro, y sólo fue ingresada en la UVI por precaución, según indicaron ayer fuentes del San Agustín. El parte de lesiones recoge rotura de pelvis y de varias costillas, además de contusión pulmonar. Su pronóstico es estable e incluso hoy mismo podría ser dada de alta.
El suceso tuvo lugar a las 11.20 horas, cuando Rosario E. C. cruzó de manera imprudente, según el atestado de la Policía Local de Avilés, la carretera que separa la calle Jardines y el parque de Las Meanas en el momento en que un todoterreno marca Land Rover, conducido por J. A. G. M., vecino de Castrillón, transitaba por el lugar. El conductor, sorprendido por la presencia de la mujer en la carretera, intentó esquivarla aunque inútilmente. Rosario E. C. es una persona muy popular en Miranda, ya que pertenece a la comunidad de Hermanas de la Caridad. El atropello de Rosario E. C. es el segundo de consideración que acontece en Avilés en diez días. El anterior, el 30 de diciembre, en La Cámara, le costó la vida a un anciano que fue alcanzado cuando cruzaba por un paso de cebra.