J. C. G.
El Ayuntamiento de Avilés y la Escuela Superior de Arte de Asturias unen fuerzas para que los caños de San Francisco, uno de los monumentos más característicos de la ciudad, luzcan con su esplendor primigenio. La obra, financiada por el Principado, que aporta 6.268 euros, y que será ejecutada por diplomados recientes por la Escuela de Arte, trata de corregir los errores cometidos durante la última restauración, a mediados de la década de 1990. «La anterior intervención no fue afortunada porque se utilizaron materiales inapropiados y se llevó a cabo por gente inexperta. El resultado fue que se dañó de forma irreversible el escudo de los Austrias, que ya es irrecuperable», señaló ayer Luis Saro, profesor de Restauración de la Escuela de Arte, que será el encargado de coordinar las labores.
La restauración de los caños de San Francisco, que datan del siglo XVI, consistirá en recuperar los elementos dañados en la anterior intervención, así como la piedra y el mortero originales. Además, se reintegrarán los mascarones (los rostros de piedra por los que mana el agua), cuya parte frontal también está dañada. «Queremos recuperar la unidad visual de los caños con la mínima intervención posible. Tampoco es que pretendamos hacer una fuente nueva, sino recuperar una imagen lo más parecida a la original», señaló Luis Saro.
Amén de la restauración de los caños de San Francisco, que rematará a finales del presente mes de enero, el concejal de Cultura, Román Antonio Álvarez, anunció también la intervención que el Ayuntamiento y la Escuela de Arte llevarán a cabo en la peana de la estatua de Pedro Menéndez, en el parque del Muelle. El edil subrayó la necesidad de las operación dado el alto nivel de contaminación biológica que sufre la estructura. La escultura se remozó en 2007.