MARÍA PARRA
Ilustradora y directora de ediciones Parra, empresa editorial que se presenta hoy en Avilés
Saúl FERNÁNDEZ
La ilustradora María Parra (Avilés, 1979) se ha pasado al otro lado y se ha hecho editora. El pasado septiembre abrió ediciones Parra, una pequeña empresa dedicada a la promoción de dibujantes y guionistas españoles de literatura fantástica. Esta tarde presenta su nueva empresa en la librería Noveno Arte, en la calle de las Artes.
-¿Se veía como editora?
-Ha sido casualidad. Había trabajado a destajo como ilustradora durante dos años y, lo mismo que llega el trabajo, se va. Y me quedé sin nada. Estaba en casa y empecé a dibujar como para pasar el tiempo. Me gustaban los personajes de la «Guerra de las galaxias» y se los mostré a algunos amigos, que me animaron a enviarlos a distintas editoriales de cómic. No recibí ninguna respuesta u ofertas terribles... Pensaba que se pagaba mejor... Así que me di cuenta de que el cómic tenía el mismo percal que el mercado de la ilustración. No me quedaba otra: o no publicaba o me lo publicaba yo misma.
-Y optó por esta segunda vía.
-Siempre me había gustado esto de la edición. Había pensado, incluso, que me iba a inclinar por la literatura infantil, pero al final me decanté por la fantasía.
-¿Y cuál es el plan?
-Apoyar a autores españoles noveles. Es sencillo.
-¿Cómo se crea una nueva empresa?
-No es tan complicado. Tenía el local -una copistería-, me faltaba darme de alta y empezar a tratar con los autores.
-¿Solicitó ayudas a los nuevos emprendedores?
-No cumplía los requisitos. Soy autónoma desde hace tiempo, es decir, trabajo y me pedían al menos seis meses de paro, así que...
-Ya ha sacado sus primeros títulos.
-El primero ha sido el tebeo «Little wars», una parodia sobre la «Guerra de las galaxias». El guión y los dibujos son míos. No tenía ninguna experiencia en esto. También he empezado una colección de portafolios, pequeños libros para ilustradores, obras pequeñas; no todos los ilustradores saben contar por escrito una historia. El primer portafolio es «Steampunk», de una chica madrileña de 18 años que se hace llamar Ym.
-¿Madrileña?
-Creía que eso, encontrar autores, iba a ser lo más difícil, pero ha resultado facilísimo. Facebook es una gran herramienta para la promoción, sobre todo para una editorial como la mía, tan pequeña. A través de Facebook he entrado en contacto con ilustradores y escritores de todas las esquinas del país.
-Pero no todo va a ser dibujar.
-No, no. Acabo de publicar una recopilación de relatos fantásticos de Cristina Puig Argente. Estos cuentos tienen una edición muy limitada, apenas cincuenta ejemplares, pero está gustando mucho.
-Le iba a preguntar, precisamente, por la distribución,
-Distribuyo yo misma; de hecho, me di de alta también como distribuidora: quería evitar a los intermediarios, prefiero pagar un poco más a mis autores que dar el dinero a los distribuidores. Además, al ser pequeña, apenas me hacen caso. Casi todo lo que publico lo vendo a través de internet.
-¿Y qué proyectos tiene?
-Por lo menos, para los próximos dos años.