T. CEMBRANOS
Asturiana de Zinc (Azsa) se ratificó el año pasado como el principal cliente de la Autoridad Portuaria de Avilés. Gracias a que la multinacional mantuvo a lo largo de 2009, pese a la crisis, tanto sus importaciones como sus exportaciones de blenda, cinc y ácido sulfúrico, los tráficos no cayeron en picado. Y es que uno de los principales productos con los que de forma habitual contaban los muelles locales -el carbón de coque de Arcelor- brilló por su ausencia. Así, la caída de los graneles sólidos en un 26,36 por ciento se contrarrestó en parte con la subida el año pasado de los graneles líquidos (un 25,78 por ciento), donde está incluido el ácido sulfúrico que exporta Azsa. Los tráficos de mercancía general cayeron un 20 por ciento.
El puerto local cerró el año con 4.000.015 de tráficos, un 19,12 por ciento menos que en 2008. A lo largo del año, además de la desaparición del coque, también se produjo el cierre, en mayo, de la línea de contenedores, por lo que ese tráfico cayó un 63,72 por ciento. Todo ello repercutió, además, en el número de barcos que atracaron en los muelles locales: 700, la cifra más baja de toda su historia. A este respecto, hay que tener en cuenta que los buques cada vez son mayores, por lo que menos barcos son capaces de transportar más mercancía. En cuanto a la pesca, la rula local recibió 13.590 toneladas de productos, un 13,9 por ciento más que en 2008.
Pese a lo negativo de los resultados, los responsables portuarios están más o menos satisfechos, sobre todo porque en el último trimestre de 2009 la situación mejoró respecto a los meses anteriores. En diciembre, por ejemplo, se registró una notable recuperación, debida, sobre todo, a la actividad de Arcelor, que movió unas 68.000 toneladas de productos siderúrgicos, frente a las 12.000 del mismo período de 2008, una tendencia que se confía en que se pueda mantener. El número de toneladas de mercancías registradas en los muelles comerciales durante el pasado mes fue de 286.949 toneladas, un 11,62 por ciento más que en el mismo período de 2008.
El colectivo ecologista de Avilés, por su parte, acusó ayer a la Autoridad Portuaria de realizar trabajos de dragado en la ría sin el correspondiente estudio de impacto ambiental. Según Fructuoso Pontigo, portavoz del colectivo, le ley asegura que cuando se trata de un dragado de más de 20.000 toneladas en zonas de aguas continentales, como es el caso del estuario local, «tiene que haber un estudio». «El Puerto se escuda en que no es un nuevo dragado sino una continuación. Nosotros, por contra, entendemos que el volumen de material que se draga es lo suficientemente importante como que sea necesario ese estudio que determine si son asumibles las consecuencias», recalcó Pontigo.
El puerto estrena nuevos accesos por Raíces:
Una chimenea inspirada en los diseños de los viejos buques transatlánticos de pasajeros -en la imagen- es la nueva seña de identidad del puerto de Avilés. La pieza, construida en acero, tendrá la función de garita de control de acceso a los muelles de Raíces.