F. L. J.
El aumento de la presión policial sobre los «manteros» que ofrecen sus productos en el mercado semanal que se celebra los lunes en Las Meanas ha disgustado a los miembros del Partido Comunista (PCE) avilesino, que ven en la medida que tomó el Ayuntamiento de Avilés «una acción desproporcionada y de claro corte represor».
El secretario de política municipal y comunicación del PCE en Avilés, David García, opina que «el exceso de celo policial contra unas personas inmigrantes que vienen a Avilés a ganarse la vida fue de todo punto desmesurado». Y si la intervención policial del pasado lunes le parece censurable al PCE, no lo es menos la decisión política de aumentar la vigilancia sobre los «manteros» que acuden al mercado de los lunes: «Es vergonzoso que las personas que están en el gobierno local y que dicen ser de izquierdas persigan a personas desfavorecidas y apoyen medidas represoras más propias de los tiempos franquistas como, cuando todos sabemos, diversos colectivos eran objeto de persecuciones injustificadas». Los comunistas cargan la mayor responsabilidad sobre la alcaldesa, Pilar Varela.
El PCE asegura que con su crítica no pretende justificar la venta ilegal de productos en la calle, sino centrar el problema: «Lo que rechazamos es la desmesura, cargar las tintas sobre los que menos culpa tienen. Lo que hay que combatir son las mafias de la inmigración, no a los inmigrantes», declaró García.
El secretario de comunicación de los comunistas de Avilés expuso sus dudas sobre que la Policía Local de Avilés tenga entre sus cometidos «reprimir a los inmigrantes» y dejó claro que el colectivo de afectados por esas prácticas tendrá en todo momento el apoyo de su organización.
El refuerzo de la vigilancia policial en el mercado de los lunes, que tuvo como resultado la desaparición de los «manteros», vino precedido de una queja formal de los comerciantes ambulantes que pagan tasas por instalar sus puestos en Las Meanas y ven en la proliferación de «manteros» una competencia desleal.