Juan C. GALÁN
El Ayuntamiento de Avilés, por mediación de su segundo teniente de alcalde, Fernando Díaz Rañón (IU), negocia estos días con la empresa Mota la cesión de un terreno en el que construir un albergue para animales. Rañón, a la sazón concejal de Vivienda, señaló el pasado domingo a LA NUEVA ESPAÑA que el gobierno local mantenía la búsqueda de un solar en el que construir el equipamiento, una promesa electoral que se pierde en la noche de los tiempos. Esa búsqueda parece próxima a fructificar con la posible cesión por parte de Mota de un terreno de su propiedad en el área de Retumés, en el entorno del PEPA.
Las partes implicadas optaron ayer por la prudencia y ni confirmaron ni desmintieron el posible acuerdo, aunque sí reconocieron las negociaciones. Fuentes de Transportes Mota no ocultaron haber mantenido contactos con el concejal de Vivienda, aunque descartaron la rúbrica de un acuerdo por el momento. «Es cierto que Rañón nos ha consultado si existe algún terreno de nuestra propiedad que podamos ceder, pero de momento no hay nada en firme», señalaron ayer representantes de la empresa, que, además, añadieron que retomarán el contacto con el Ayuntamiento «si hay algo nuevo». Fernando Díaz Rañón, por su parte, también reconoció los contactos con Mota, aunque señaló que mantiene otros frentes abiertos también en la zona de Retumés. No obstante, el concejal de Vivienda aclaró que las negociaciones con la empresa no se relacionan con el llamado convenio de Mota, que se incluyó en el PGOU de 2006, y merced al cual la entidad se compromete a ceder terrenos urbanizables.
Los integrantes de la Plataforma Pro Albergue afirmaron ayer desconocer las negociaciones entre el Ayuntamiento y Mota. No obstante, la activa agrupación recibió con precaución la posibilidad de encontrar una solución a sus reivindicaciones. «Si la disculpa que siempre pone el Ayuntamiento es que no hay terrenos libres para construir el albergue, y ahora parece que puede haber uno, el problema podría solucionarse», señaló el portavoz de la plataforma, Antonio Suárez, que, no obstante, optó por la prudencia hasta que el Ayuntamiento le proporcione datos concretos de la negociación.
En todo caso, la plataforma rechaza la posibilidad de que el albergue, de construirse, sea de carácter privado. «No vamos a ceder en nuestra petición de que la gestión sea bien municipal, bien por medio de una protectora», señaló Antonio Suárez.
La construcción de un albergue para animales comenzó a discutirse en 1993, pero desde entonces dormita en el limbo. Los retrasos han provocado la formación de la Plataforma Pro Albergue, cuyos integrantes se manifiestan cada jueves.