Saúl FERNÁNDEZ
José María Olmedo (Valladolid, 1951) hasta hace unos minutos ha estado colocando las sillas de los delegados y de los invitados al congreso comarcal de MCA-UGT que se celebra esta mañana en el salón de actos del palacio de Camposagrado. Acude a la cita, en la redacción de LA NUEVA ESPAÑA, con un chubasquero de color rojo con el dibujo de Pablo Iglesias en una de las mangas. Bromea con el fotógrafo: «A ver, que se le vea, que fundó el sindicato». Casi con toda seguridad, este mediodía será reelegido secretario comarcal de la federación más importante de la UGT (5.500 afiliados, asegura), que dirige desde el año 2000. Es maestro industrial y Máster en Relaciones Laborales por la Uned. En 1974 entró a trabajar en Ensidesa (hoy, Arcelor-Mittal) y milita en la UGT desde los primeros ochenta. En esta entrevista muestra su apoyo a la gestión de gobierno de la alcaldesa de Avilés, Pilar Varela. «Es una mujer con gran proyección a la que hay que conceder oportunidades enteras», dice.
-¿Esta crisis es otra crisis más?
-No, no. La de ahora empezó en marzo de 2008 y llega hasta la fecha. Todo indica que este año no nos salvamos, ni tampoco el próximo. Esta crisis es poliédrica, es decir, afecta a más de una actividad. No hay sector que no se haya visto afectado por la crisis. Bueno, las empresas que sufren menos la crisis son las que tienen en la tecnología un alto valor añadido.
-O sea...
-... O sea, las TIC (Nuevas tecnologías de la información y la comunicación).
-Por las que el Ayuntamiento de Avilés apuesta fervientemente.
-Y nosotros, desde el MCA-UGT, también. Reivindicamos la comarca como territorio para las nuevas industrias. En la investigación está uno de los caminos para escapar de la crisis. Sólo hay que echar un vistazo a las cinco multinacionales más importantes: Alcoa invierte en I+D+i, Azsa lo hará próximamente, Arcelor no ha parado, ni tampoco Du Pont o Saint-Gobain. A todo esto hay que añadir la instalación en Avilés de la escuela de la Fundación Metal, o las patentes desarrolladas por el ITMA (Instituto Tecnológico de Materiales).
-¿Las nuevas tecnologías crean empleo?
-En los inicios del Movimiento Obrero algunos trabajadores quemaban las máquinas porque decían que les quitaban trabajo. No se daban cuenta de que para construir esas máquinas se necesitaban hombres.
-Konecta, según el comité de empresa, se está desmantelando.
-Konecta no es una empresa de nuevas tecnologías, se dedica a vender móviles y seguros por teléfono... Por Konecta no va el polo tecnológico por el que apostamos.
-¿De qué empresas estamos hablando?
-Hablamos de Mefasa, Fahime, Asturfeito, Monrasa, Augescom, Idesa, Tadarsa Eólicas y otras más... Estas compañías dan utilidad a los productos que manufacturan las grandes industrias, es decir, hacen cosas con acero, con cinc o con aluminio.
-La comarca ha alcanzado los 10.000 parados por primera vez en la década.
-Lo peor no son estas cifras, que son muy malas; lo peor es que seguirán aumentando, no tanto como hasta ahora, pero no parará. Me recuerda a aquella viñeta de los años ochenta: «Se ha acabado el paro, porque todos estamos parados».
-¿Y cómo empieza el movimiento?
-No hay ninguna escuela económica que tenga una solución verdadera de la crisis. Todo son parches. La derecha habla de que la solución está en Alemania, pero en el último trimestre del año pasado han destrozado el PIB. ¿El modelo alemán es el bueno? No parece. ¿Cuál entonces? Descubrimos ahora que todo viene bien.
-¿Se refiere a los planes públicos de empleo?
-Sí.
-Los fondos estatales sólo crearon 39 nuevos puestos de trabajo.
-Pero mantuvieron cuatrocientos y pico. El camino a seguir es, desde luego, el adecuado.
-Defiende incluso un plan local de inversiones.
-Después del plan «ZP» y del «A», el «V», de Varela... aunque nos empufemos. La administración local lo que debe hacer es ayudar a la reactivación del sector privado.
-¿Gastar por gastar?
-Por supuesto que no. No se trata de gastar, se trata de invertir.
-Este año pasado ha sido el de los ERE.
-Los expedientes de regulación de empleo (ERE) son herramientas laborales para solucionar problemas inmediatos. No se pueden aprovechar para solucionar problemas espurios.
-Los sindicatos se movilizaron el 12 del diciembre para pedir diálogo social.
-Los acuerdos nacionales se aplicarán más adelante en Asturias. Este año tenemos que negociar en el Principado los convenios del Metal y del Automóvil.
-Díaz Ferrán, el presidente de la CEOE y de una empresa en crisis, cuenta con el apoyo de Severino García Vigón, el presidente de la patronal asturiana.
-Yo no creo que lo apoye, lo que ha dicho es que hay que respetar las decisiones internas de una institución como la que dirige. No es que no lo apoye, simplemente, no lo ataca.
-Eduardo Donaire, el secretario regional de MCA-UGT, le puso las maletas al presidente Álvarez Areces. ¿Qué tal la alcaldesa de Avilés?
-Pilar Varela es una mujer con una gran proyección, sólo lleva dos años y medio, y las oportunidades hay que darlas enteras. No hay que ponerle aún las maletas en la puerta.
-¿Avilés es una ciudad de izquierdas?
-No lo tengo tan claro. Una ciudad de presente industrial debería serlo. Pero, mire, qué resultados obtenemos. El PP ya ha ganado dos elecciones, aunque estemos gobernando nosotros. Le hablo, en todo caso, como mero militante.
«Yo no creo que García Vigón apoye a Díaz Ferrán, lo que hace es no atacarle»