Saúl FERNÁNDEZ
MCA-UGT, pese al aparente recelo de Arcelor-Mittal, según el sindicato, plantea la inmediata renovación de los acuerdos de Oviedo sobre la industria auxiliar, que vencen en 2011. Eduardo Donaire, secretario regional de la federación del Metal, explicó ayer que la central que dirige se ha impuesto este año «como objetivo ineludible» la renovación de los compromisos que han regido el desarrollo de la industria del montaje desde el año 1990. El sector emplea en la actualidad a 2.300 personas que, en pocos meses, se quedarán en 1.800 en tanto se hagan efectivos los acuerdos de traspaso de 300 puestos hasta ahora en montajes a la gran siderúrgica. A estos puestos hay que sumar las 200 prejubilaciones de los trabajadores mayores de 58 años a través, primero, de un ERE para después pasar a una prejubilación por medio de contratos relevo.
Eduardo Donaire explicó que la renovación de los acuerdos que regulan las relaciones laborales dentro de las auxiliares -un sector singular en el Principado, no existe en ningún otro lugar de España uno semejante- «pasa, necesariamente, por la subrogación de los trabajadores y por el desarrollo de la formación y la salud laboral hasta sus últimas consecuencias». Donaire dijo más: «No vamos a renunciar a ninguno de estos puntos».
Los acuerdos de Oviedo se firmaron en 1990 entre Arcelor-Mittal, las empresas auxiliares, los sindicatos UGT y CC OO y el Principado de Asturias. La gran industria se adjudicó el papel de garante de los acuerdos, es decir, la paz social pasa necesariamente por las decisiones empresariales de la principal compañía de Asturias. Los acuerdos de Oviedo recogen una lista de los trabajadores que, por entonces, eran fijos o eventuales. Garantizan la subrogación de los empleados de una compañía auxiliar a otra en función del desarrollo de los contratos que adjudique Arcelor. Los acuerdos se renovaron en 1992 y, después, cada pocos años. Vencen, en todo caso, en 2011.
El secretario general de MCA-UGT explicó que la agenda más inmediata de su sindicato es «lograr ya que se lleve a cabo la internalización de los doscientos trabajadores que tenían haber entrado en Arcelor antes del 31 de diciembre». Sobre la reordenación final del sector (Daorje asume desde diciembre casi todo el mantenimiento) Donaire no dijo otra cosa que «es una decisión de empresa; que el mantenimiento lo lleve una, dos o tres empresas, en principio, no nos preocupa; sin embargo, el hecho de que al final quedase casi todo en una sola compañía no le voy a negar que nos sorprendió».
Donaire hizo estas declaraciones en el congreso comarcal de MCA-UGT. En el discurso instó a los delegados a «hacer proselitismo, es absurdo que haya trabajadores que no estén afiliados a ningún sindicato». Atacó a los empresarios de la construcción -con los que negocia el convenio regional del sector- que pretenden, dijo, «marcar festivos el 4, el 5, el 7 y el 8 de enero como festivos para poder despedir el 23 de diciembre, aunque no estén terminados los pisos», comentó.
José María Olmedo fue reelegido secretario comarcal de MCA-UGT con el apoyo del 79,5 por ciento de los delegados (42). La nueva ejecutiva cuenta con 13 miembros, cinco nuevos.