Myriam MANCISIDOR
Casas sin gente y gente sin casas. «Es una paradoja que haya amplias capas de la población que no pueden acceder a la vivienda en un país en el que hay más de tres millones de viviendas vacías de segunda mano y más de un millón de pisos nuevos que los propios promotores dicen que no pueden colocar en el mercado», sentenció ayer el responsable del gabinete económico de Comisiones Obreras (CC OO) confederal, Luis Zarapuz, poco antes de ofrecer una ponencia en Avilés sobre vivienda y juventud. Sólo en Asturias, precisó, existen 72.000 residencias vacías, 5.000 de ellas en Avilés, que la administración, a su juicio, debería ofrecer en régimen de alquiler. «El 80 por ciento está en buen estado de uso por lo que se podrían ofrecer rápidamente. La política pública debe pasar por el alquiler y los incentivos fiscales deben reorientarse», recalcó.
El director general de Vivienda del Principado, Manuel González Orviz, manifestó por su parte que un «mileurista» -persona con sueldos que rozan los 1.000 euros mensuales- debe destinar alrededor del 35 por ciento de su salario a la adquisición de una vivienda cuando el Principado otorga ayudas para el alquiler de pisos que oscilan entre el 40 y el 70 por ciento de acuerdo a la renta del demandante. «Entendemos que en la actual situación no se debe plantear sólo la compra», manifestó, y añadió: «Existe el mito de que aquí quisimos siempre la compra cuando sólo en esta comarca se vivió mucho de los alquileres al calor de Ensidesa».
Según Zarapuz, la vivienda está considerada como una necesidad social básica que se ha dejado en manos del mercado. «La vivienda es una mercancía más que se compra y se vende y, por lo tanto, su producción, venta o alquiler se hace a aquellos precios que son rentables para el propietario, promotor o constructor. Ante esto, la vivienda deja de ser un derecho y pasa a ser un negocio», subrayó. El responsable del gabinete económico de CC OO propuso así buscar alternativa para solucionar el problema del acceso a la vivienda en España. «Si no se cambia es porque no interesa que se solucione el problema de la vivienda, es decir, hay mucho negocio por parte del sector privado alentado por las administraciones como mecanismo de financiación», dijo.
Añadió, además: «Si se quisiera, hay marco jurídico para hacer una política de vivienda completamente distinta. Los ejes deben pasar por dejar de subvencionar la construcción y la compraventa de pisos, y eso también vale para el modelo VPO (viviendas de protección oficial) en propiedad, un sistema que también ha fracasado». «Lo acertado sería reorientar las políticas de vivienda y enfocarlas al alquiler. No hace falta que nos vendan planes de que en 15 años se van a construir 15.000 o 30.000 pisos porque sólo en Asturias hay 72.000 casas vacías. Pero falta voluntad política», recalcó el responsable de CC OO. En cuanto al demandante de pisos, Zarapuz destacó que actualmente busca vivienda «quien puede más que quien quiere». «Hay jóvenes que hipotecan su vida para pagar un piso normal de dos habitaciones. Son esclavos», concluyó el responsable del gabinete económico del sindicato.