S. FERNÁNDEZ
En el verano de 2008 un niño que jugaba a la pelota destrozó una cornisa de la fachada lateral de la iglesia de los Padres, el edificio más antiguo de Avilés. Año y medio después de los hechos, se han iniciado los trabajos de reparación. Las razones de este sosiego administrativo se encuentran en el desmontaje del antiguo convento anexo al templo, obras que se llevaron todo el interés de los responsables de patrimonio histórico del Arzobispado, propietarios, en última instancia, del templo que dirige la congregación franciscana de Avilés. La «pequeña catedral de Avilés», como la ha bautizado el historiador Vidal de la Madrid, ahora tiene por delante la reparación de la capilla gótica de la familia de Las Alas. La empresa que llevará a cabo los trabajos ya ha sido designada. Lo más probable es que en pocas semanas se inicien las nuevas obras.
Los historiadores de arte reclaman ahora un plan director para el templo en su conjunto.