Saúl FERNÁNDEZ
La compañía Asturiana de Zinc (Azsa) ha cerrado el año de la crisis con una producción de 500.776 toneladas de cinc, apenas dos mil menos que en 2006, cuando la empresa logró su récord histórico. Se da la circunstancia de que a comienzos de 2009 las instalaciones de electrólisis (concretamente, uno de los dos transformadores de corriente de la nave D) sufrieron una avería que, a juicio de los expertos, frustró la posibilidad de ampliar todavía más la producción de la fábrica de San Juan de Nieva.
La empresa, en sus informes de cuentas, reconoce que la planta de Castrillón está preparada para un máximo teórico de 507.000 toneladas al año. Eso significa que en condiciones óptimas (la plantilla al completo, las máquinas a pleno rendimiento, los almacenes en su punto) pueden salir de la fábrica un número de toneladas cercano al que se consiguió durante estos últimos doce meses.
La producción obtenida este pasado año -marcado por la negociación de la nueva tarifa eléctrica, fundamental para el proceso productivo del cinc- supera en 50.394 a las que salieron de San Juan de Nieva en 2008, uno de los peores años de la década, según se infiere de los cuadros comparativos facilitados por la propia compañía.
Según un acuerdo con el comité de empresa, los trabajadores de la compañía dentro del convenio tienen derecho a la prima de producción que se fija para el presente año en 206,48 euros mensuales o, si el trabajador ha optado por una prima única anual, 2.477,81 euros. La prima se cobra en Asturiana de Zinc de acuerdo con los últimos datos de producción obtenidos. Así, durante el pasado 2009 la prima se calculó tomando como punto de partida los números que se consiguieron en 2008. El año pasado los trabajadores cobraron mensualmente alrededor de 185 euros. Para compensar los resultados, en la nómina de enero los empleados cobrarán 262,56 euros a sumar a la nueva prima.
La fábrica de San Juan de Nieva es la principal productora de cinc del planeta porque los gastos de producción son los más reducidos. La compañía Azsa vivió momentos críticos hace algunos años a consecuencia de la escasez de explotaciones mineras. Desde que la empresa fue adquirida por Xstrata estas dificultades se han atenuado. El conglomerado de empresas es el mayor propietario del mundo de minas de blenda, el mineral del que se extrae el cinc. Azsa también vende ácido sulfúrico.