VICENTE MONTES VICENTE.MONTES@EPI.ES
El caso clínico más estudiado de la historia de la neurociencia, según leo en una publicación científica, es el de H. M., un hombre de 27 años que sufrió una intervención en 1957. Con el objeto de curarle una epilepsia, se sometió a una operación experimental que consistía en extirparle una parte del cerebro que incluía el hipocampo. Los médicos pensaban que en esa zona residía el foco de su enfermedad. La sorpresa llegó tras la operación, cuando comprobaron que H. M. había perdido la capacidad de almacenar nuevos recuerdos en su memoria. H. M. vivió sano hasta diciembre de 2008, cuando falleció. Sólo podía recordar lo que le había pasado antes de someterse a la operación. Nada posterior, incluidas las personas que le veían todos los días, quedaba grabado en su cerebro. En ocasiones, las sociedades y las personas vivimos sin memoria e identificamos como nuevo algo que en realidad ya es antiguo. O permanecemos en el pasado obviando todo lo que ha sucedido después. Pero ya ven, se puede ser feliz igual.