POR MYRIAM MANCISIDOR
Primero, respire hondo tres veces, lentamente. Escoja una carta del naipe y déjese guiar por los doce arcanos mayores que le describirán, sin saltarse una coma, lo que le deparará 2010. Paz Rodríguez es una de las muchas videntes que interpretan la baraja del Tarot en Avilés: 78 cartas envueltas en misterio que aventuran el futuro. Y una no es de piedra. ¿Subirán los salarios? ¿Acabará la crisis? ¿Nos tocará la lotería? ¿El banco regalará hipotecas? ¿Le cambiará el humor a mi jefe? Me abruman las preguntas... y necesito una bola de cristal ya. Cada año, por estas fechas, me ocurre lo mismo. Así que busco a Paz Rodríguez, quien dice tener hilo directo con los hados. La vidente comparte con LA NUEVA ESPAÑA sus predicciones de 2010 para Asturias.
Rodríguez nos recibe en su casa de la calle La Cámara, en un cuarto atestado de lo necesario, asegura, para ver el más allá: conchas, bolas de cristal, cartas, inciensos, velas... El recibimiento es entre cómico y tenso. La habitación da «yuyu». Comienza la sesión en torno a una mesa pequeña, circular. Quienes hablan, asegura Paz, son las cartas del Tarot que ya en 1781 el clérigo suizo Antoine Court de Gébelin dijo que eran el «camino de la sabiduría». Vamos a fiarnos lo justo. Paz Rodríguez explica que tiene «desde muy niña» el don de mirar por un agujero lo que está por llegar. Sólo precisa el vehículo necesario para acertar según el caso. Allá vamos.
«Vamos a presenciar un acercamiento de la Iglesia a los temas sociales», sentencia. Las cartas parece que juegan en positivo. Seguimos. «Va a disminuir el paro entre primavera y otoño aunque, hasta entonces, se van a vivir duras huelgas», añade. La cosa se pone seria, aunque la predicción coincide con las previsiones políticas para 2010. ¿Qué más? Entre carta y carta, una visión. ¡Qué sinvivir! «Hacia mayo o junio se van a producir temporales en toda la región que afectarán especialmente a la comarca», asegura. Ante esta afirmación, casi valía más hablar de la crisis. «El comercio va a tener que regirse por altas dosis de paciencia y los comerciantes deberán corregir algunos defectos para salir adelante», manifiesta, y precisa: «Los empresarios deberán confiar en la gente veterana, los clientes ya no son tontos».
¿Algo más? «Sí, el Hospital Central nos va a dar una gran alegría en cuanto a avances médicos», dice. «Y la gente buscará paz y tranquilidad dando largos paseos...», subraya. También es un buen año, confiesan las cartas de Paz Rodríguez, para alejarse de los malos hábitos. «Pero siempre con ayuda médica», precisa la vidente «de Avilés de toda la vida». ¿Y habrá algún cambio a nivel político? «Continuará el revoltijo, pero creo que este año nos va a dejar en la ciudad buenas noticias en este sentido», concluye. Finaliza la sesión tras veinte minutos de artes adivinatorias. Paz Rodríguez cobra alrededor de seis euros por pregunta y el futuro no está para andar jugando con los dineros, que escasean.
La vidente con gabinete en La Cámara reconoce que lee la buenaventura a gente de toda raza y condición social. El pasado año recibió más clientes de lo habitual. «Ha venido gente con mucho dolor que no reconocía lo que tenía dentro», dijo. Pero 2010 será mejor. Habrá que estar ahí para contarlo.