El Pleno desestimó ayer las alegaciones presentadas al presupuesto municipal de 2010, por lo que éste quedó aprobado definitivamente. El mayor conflicto entre los grupos se dio cuando el PP criticó la decisión de nombrar un jefe del servicio de fiscalización y contabilidad por libre designación. «Dar puestos a dedo por enchufismo no ayuda a la función pública. Sería más adecuado hacer un concurso, porque entonces, cuando el PP gobierne ¿qué tendremos que hacer?, ¿retirarlos?», se preguntó Constantino Álvarez, portavoz del PP. El PSOE, por su parte, negó esa acusación. «Cuando ustedes gobiernen, los jefes de servicio de ahora habrán muerto, así que podrán cambiarlos», ironizó Teófilo Rodríguez.