E. CAMPO
Una auditoría energética del alumbrado público de Avilés, ya contratada por el Ayuntamiento, permitirá una mejor gestión y un ahorro económico en la iluminación de calles y plazas. A medio plazo, el objetivo es centralizar el funcionamiento de todo el alumbrado en un único sistema de control remoto que sea eficiente y favorezca la sostenibilidad medioambiental. Así lo explica el concejal de Medio Ambiente, Juan Domínguez, quien asegura que se trata «de un proyecto muy importante que permitirá mejorar la gestión». Aunque todavía no hay una estimación del ahorro que podrá conseguirse, el ejemplo de Castrillón puede ser útil, ya que en este concejo, donde se decidió reducir la intensidad de la luz entre las 12 de la noche y las 6 de la mañana, se consiguió un ahorro del 40 por ciento.
El primer paso para este plan energético de Avilés será la auditoría, cuyo presupuesto de licitación se aproxima a los 60.000 euros. La contratación se realizó mediante un procedimiento negociado sin publicidad, en el que cuatro empresas presentaron sus ofertas. La compañía seleccionada tendrá un plazo de dos meses para realizar un inventario completo que incluya todos los cuadros de mando y protección y de todos los circuitos y elementos del alumbrado, tanto luminarias como puntos de luz.
«Una vez hecho el inventario de todos estos sistemas, que actualmente funcionan de forma autónoma mediante programadores locales, se centralizarán; un sistema informático con software permitirá hacer los encendidos y apagados automatizados y programables, así como regular la intensidad de luz en función de las necesidades», puntualizó Domínguez. Hasta ahora no existe la posibilidad de disminuir la intensidad de la iluminación, en caso de que sea necesario, y para que sea posible será necesario añadir un nuevo sistema en los circuitos. También será posible agilizar el mantenimiento de los elementos, así como identificar las averías y sobrecargas en tiempo real.
El ahorro se conseguirá gracias al ajuste de horas e intensidades de alumbrado público, lo que se traducirá en un menor consumo eléctrico. «Además una vez que tengamos la auditoría y el sistema de control, sustituiremos las lámparas que no sean de bajo consumo y las luminarias que estén fuera de norma», explicó el concejal. Así se eliminarán los báculos muy altos que hacen que la luz, muy alejada de la calle, se pierda. También se conseguirá ahorrar en los encendidos y apagados, con nuevos mecanismos electrónicos.
El proyecto municipal prevé también que se puedan identificar las ineficiencias en lo que a potencias contratadas se refiere, ya que no siempre los consumos de energía se corresponden con la cantidad contratada. «Eso siempre sufre una penalización y de momento no hay datos muy claros, pero con este estudio podremos ajustar las potencias contratadas a los estudios reales», concluyó Juan Domínguez.