Juan C. GALÁN
«Si no conseguimos saldar la deuda con la SGAE antes del verano, nos plantearemos seriamente desistir de organizar el Intercéltico, porque no podemos hacer otra edición con las apreturas del año pasado». Así de rotundo se mostró ayer Juan Casas, presidente de «Esbardu», ante la posibilidad, que ayer adelantó LA NUEVA ESPAÑA, de que la Sociedad General de Autores saque a subasta la marca del festival que la asociación organiza desde 1996 como manera de asegurarse el cobro de un débito de casi 25.000 euros que «Esbardu» mantiene con la sociedad desde 2005.
Casas se mostró tajante a la hora de supeditar la celebración de la 14.ª edición del Intercéltico al pago de la deuda, al tiempo que esperanzado en reunir el dinero antes del mes de julio. «Sólo pedimos un poco de paciencia. ya hemos reunido parte del dinero y estamos en vías de encontrar el resto. Soy optimista y creo que no va a pasar nada porque la deuda se va a pagar», asegura el presidente de «Esbardu», que señala que la asociación busca ingresos «tanto en el sector privado como a través de créditos bancarios».
El conflicto se desató en 2005, cuando la SGAE reclamó a «Esbardu» el preceptivo 10 por ciento del total de los beneficios del Intercéltico, un pago al que obliga la Ley de Propiedad Intelectual. La asociación cultural avilesina rechazó el pago y ambas entidades ingresaron en un proceso judicial cuya sentencia en firme, dictada el pasado mes de febrero por el Juzgado número 1 de lo Mercantil de Oviedo, otorgaba la razón a la SGAE y condenaba a «Esbardu» a abonar la deuda y las costas de los juicios. Además, la Justicia embargó la marca del Intercéltico y las subvenciones recibidas por el festival.
A pesar de la deuda con la SGAE, «Esbardu» presentó el pasado lunes en el registro municipal el programa del 14.º Intercéltico, para cuya celebración se reserva las fechas comprendidas entre el 16 y el 25 de julio. No obstante, Juan Casas podría arrojar la toalla si no es capaz de pagar la deuda.