E. C.
El portavoz del PP, Constantino Álvarez, reclamó ayer la retirada inmediata del transformador de Hidroeléctrica del Cantábrico que impide a Ruasa iniciar la construcción de 15 pisos de protección. El concejal denunció el incumplimiento del convenio urbanístico, por el retraso de esta obra, y acusó de connivencia al gobierno y al concejal del área, Fernando Díaz Rañón: «Está de brazos cruzados silbando tangos en lugar de trabajar para que comience una obra que ya dispone de las licencias».
El problema para el inicio de la construcción es la existencia de un transformador que hay que trasladar, y debe hacerlo, según el convenio García Fernández, la empresa Viviendas de Sabugo, según contó Constantino Álvarez. El traslado se efectuará a un local de 42 metros cuadrados, que tiene que disponer esa misma empresa. «Todos los plazos se han superado, y como el Ayuntamiento tiene varios avales, uno de ellos de 212.940 euros, en garantía de la ejecución de las obras de urbanización, yo entiendo que se puede realizar el traslado», aseguró. El portavoz estima que el coste de la obra rondaría los 60.000 euros. «Eso es calderilla».
El PP, continuó Álvarez, «no tolera esta actuación, y menos con la demanda actual que hay de vivienda protegida». Además, el portavoz opina que no puede ser que el trabajo de Ruasa esté bloqueado por esto, después de que el Ayuntamiento realizó todos los trámites necesarios para conseguir una sociedad operativa y con más competencias que cuando era de capital mixto. «El concejal de Vivienda tiene que dar instrucciones para desbloquear esta situación; yo lo haría en 24 horas», concluyó.