Bango, Ignacio PULIDO
Los cadáveres de dieciséis cerdos permanecieron tirados durante catorce días en la carretera de Ablaneda, vial que comunica Los Campos con el pequeño núcleo rural de Bango. A lo largo de dos semanas, los usuarios del trazado padecieron el mal olor de los cadáveres en descomposición que el pasado viernes fueron retirados definitivamente por Proigrasa tras ser denunciada la situación por los vecinos en varias ocasiones. El día ocho, un vecino de Bango presenció como dos mujeres de edad media detenían su vehículo en la cuneta de la carretera. Apenas unas horas después, el mismo vecino contempló cómo en el mismo paraje y en otros dos lugares separados por unos doscientos metros de distancia yacían los cadáveres de varios cerdos. Los residentes alertaron a la Policía del macabro hallazgo, que señaló con cintas la zona para que Proigrasa procediera a su retirada.
A pesar de todo, tan sólo fueron recogidos seis animales aduciendo que las condiciones del terreno impedían la retirada del resto. Tras poner de nuevo al corriente a la Policía, varios operarios municipales recuperaron los cuerpos, que fueron metidos en bolsas y depositados en la cuneta de la carretera para facilitar su recogida por parte de Proigrasa que retiró sólo cuatro. Este hecho caldeó los ánimos de los vecinos, que denuncian que los vertidos son frecuentes en el vial de Ablaneda, en cuyas cunetas es fácil encontrar todo tipo de basura. «Hace dos años apareció un cerdo muerto de 200 kilos de peso», sentenció un vecino.