M. M.
«No pueden existir hospitales en los que no haya un triaje (sistema de filtrado de pacientes de acuerdo a su gravedad en los servicios de urgencias) estructurado», manifestó el pasado jueves el director del Hospital San Agustín, Francisco Javier Vadillo, en el V Encuentro de gestión de urgencias que se celebró en Madrid. Como recogió «Diario Médico», Vadillo destacó que el «triaje estructurado se basa en una escala de priorización útil, válida, reproducible, fiable, relevante y que permite contabilizar. Este proceso requiere fe en la clasificación, respeto al profesional que lo realiza y jerarquía».
El Hospital San Agustín implantó el triaje «Manchester» el pasado 24 de julio. Su impacto final, según explicó Vadillo en Madrid y recogió «Diario Médico», se constató en la necesidad de personal exclusivo, el aprendizaje de herramientas informáticas, un aumento de la espera en los niveles 4 y 5 -poco o no urgentes- y una posible necesidad de revaluación de pacientes. «Al principio tuvimos más reclamaciones, pero era por falta de información a los familiares de los pacientes sobre el uso de este modelo», subrayó el especialista según el diario de los facultativos.
En el Hospital San Agustín el triaje lo realiza el equipo de enfermería, que se responsabiliza de marcar los historiales de los enfermos con el color que indica su gravedad: rojo (grave), naranja (medianamente grave), amarillo (leve), verde (muy leve) y azul (se utiliza para quien, por ejemplo, acude a urgencias por recetas). Los tiempos de espera varían en función de la gravedad de los pacientes.