Amaya P. GIÓN
El ingeniero informático Carlos Abad (Madrid, 1967) es el director en la zona norte de Software AG, la primera firma que se instalará en el polo tecnológico del parque empresarial de la ría. Software AG, que abrirá sus puertas en Avilés el mes próximo, es una multinacional alemana fundada hace 41 años, con oficinas en 51 países y que da empleo a 4.000 personas. Cuenta con unos 3.500 clientes entre los que se encuentran, por ejemplo, la NASA, el FBI, Nissan, Sony, Motorola o el banco HSBC. Factura unos mil millones de euros. Software AG está presente en España desde 1986 y cuenta con oficinas en Madrid, Barcelona y Oviedo, lista a la que se suma ahora el centro de desarrollo tecnológico avilesino. «España es la segunda subsidiaria de la compañía por facturación y beneficios. Supone el 15 por ciento del negocio total de la multinacional», explica Abad. Las oficinas españolas emplean a más de 1.200 personas y tienen unos 450 clientes activos en cuatro sectores: industria, banca, telecomunicaciones y administración pública. «Este último es nuestro sector más fuerte. Supone el 60 por ciento del negocio en España», añade Abad.
-¿Qué proyectos ha desarrollado la compañía en España?
-Hemos sido los encargados de implantar el DNI electrónico y de la gestión operativa del Banco de España. También nos encargamos de la gestión de los registros civiles del Ministerio de Justicia así como de los sistemas de gestión, afiliación, recaudación y pensiones de la Seguridad Social o del sistema de cobro de prestaciones de desempleo del antiguo Inem.
-La compañía desembarcó en Asturias en 2004. ¿Por qué eligió al Principado?
-En Asturias se centralizó todo el negocio de la compañía en la zona Norte. En nuestra oficina de Oviedo trabajan cuarenta personas y se ha especializado en proyectos en el ámbito de la sanidad, gestión documental y en desarrollo de soluciones a medida para los clientes. Nuestra experiencia en Asturias nos ha enseñado que aquí el mercado profesional no está saturado y que existe una alta calidad de titulados en especialidades tecnológicas. Además, el Principado es una ubicación geográfica estratégica en el norte de España.
-Dice que se han especializado en el ámbito de la sanidad, ¿algún proyecto asturiano en este sector?
-Por ejemplo, el proyecto «Siai», que consiste en la implantación de la solución EOS (la imagen radiológica digital) en todos los hospitales del Servicio de Salud del Principado. Se trata de un plan muy complejo, de cinco años de ejecución, que precisamente concluirá en 2010. Se ha implantado ya en seis hospitales. También trabajamos en el proyecto «Elios», enfocado a la telemedicina. El 50 por ciento de la inversión que realiza ahora el ámbito sanitario se destina a tecnología.
-¿La Administración regional es un buen cliente?
-Sí que lo es. El «Boletín Oficial» (BOPA) se dejó de emitir en papel el 3 de enero de 2009. Nosotros estamos detrás, con una solución a medida de gestión integral. También somos los encargados del proyecto de memoria digital, el espacio web donde los ciudadanos pueden compartir documentos anteriores a 1975 sobre la memoria histórica de Asturias. Ya hay más de 12.000 documentos e imágenes colgados en la página. Por otra parte, nos encargamos del sistema de información documental en red de Asturias y de la recogida de contenidos de digitales de la actividad investigadora y de facilitar su difusión y divulgación.
-¿Y el detonante de su desembarco en Asturias fue?
-Influyó la descentralización de servicios por la transferencia de competencias a las comunidades autónomas y el incremento de la competitividad en el ámbito de los servicios y software. Por otra parte, percibimos un incremento de las inversiones del sistema sanitario en tecnologías de la información. También es cierto que el apoyo del Gobierno regional ha sido importante.
-¿A qué se dedicará el centro de desarrollo de Avilés?
-Nuestro objetivo es convertirnos en un centro de alto rendimiento de referencia en el mercado con tres líneas diferenciadas: evolucionar en nuestras soluciones de imagen digital y telemedicina y el desarrollo de otras soluciones avanzadas en el ámbito sanitario; evolución, soporte y mantenimiento de la solución Dogma (sistema de gestión documental) y el desarrollo de proyectos a medida para los clientes de las oficinas de Madrid y Barcelona y, más adelante, para clientes extranjeros.
-¿Cuáles son las previsiones de crecimiento?
-Todo esto acarrea necesidades de inversión y personal. En nuestra oficina de Oviedo trabajan 40 personas y el objetivo, con la apertura en Avilés, es aumentar la plantilla en 65 u 80 personas a lo largo de este año. Estamos hablando de personal con perfil tecnológico, ingenieros superiores y técnicos, principalmente.
-¿A cuánto asciende la inversión y por qué Avilés?
-Se invertirán unos siete millones de euros de aquí a dos años. En cuanto a la ubicación, en el polígono empresarial Principado de Asturias se han construido edificios de última generación, absolutamente adaptados para albergar empresas de ámbito tecnológico, como la nuestra, y que, además, se comercializan con condiciones muy competitivas. El polo tecnológico de Avilés tiene un potencial altísimo y nos permite que, si se cumplen nuestros objetivos y abrimos nuestro servicio tecnológico al ámbito europeo, podremos seguir creciendo.
-¿Cómo ha afectado la crisis a las empresas TIC?
-El mercado mundial no está en su mejor momento pero la tecnología no es un gasto, sino un aliado estratégico que disminuye costes, incrementa la eficacia y posibilita nuevos cauces de negocio. Hemos mejorado resultados a pesar de la lentitud de la economía. Los datos globales de 2009 aún no se han cerrado, pero en el tercer trimestre la compañía creció un 19 por ciento respecto al mismo período de 2008.
-Y las previsiones para este año serán aún mejores...
-Se perciben signos de mejoría. Las empresas aún son reticentes a invertir, pero el incremento inversor en tecnología e investigación y desarrollo es vital tanto para las empresas como para las administraciones públicas. La globalización nos obliga a ser mejores para poder competir.
-¿Y cómo deben innovar las firmas TIC?
-El futuro de las TIC pasa por un cambio conceptual del objetivo de la propia tecnología. Tenemos que hacer un análisis interno y tratar de orientar la tecnología al proceso y no a la solución en sí. Hay que hacer tecnología orientada a procesos.
«Nuestro principal cliente es la Administración pública; supone el 60% del negocio»
«En Asturias, los titulados en especialidades tecnológicas están muy cualificados»