J. C. G.
El colegio San Fernando ha conseguido ligar dos materias a priori tangenciales: el medio ambiente y la educación musical. Los alumnos de segundo ciclo de Primaria del centro exponen en el hall principal del colegio desde ayer, y hasta el día 5 de febrero, una colección de medio centenar de instrumentos musicales que hicieron con sus propias manos y para cuya elaboración utilizaron materiales reciclados.
«La experiencia intenta potenciar tanto la creatividad de los chavales como una serie de valores y hábitos como el trabajo individual pero respetando las ideas y los trabajos de los demás», señala Roberto Cuervo-Arango, director académico de Educación Primaria del San Fernando. Así, el centro pretende promover no sólo las habilidades de los alumnos, sino también que los estudiantes valores tanto hacia el propio esfuerzo como el de sus compañeros.
Además, la directiva del centro considera que, tanto el taller musical como la exposición de los trabajos se adapta a lo que la LOE define como Competencias Básicas. «Para el buen funcionamiento del taller fue muy importante la colaboración de todos y, además, hemos incluido en el proyecto la fabricación de instrumentos de otras culturas», señala Cuervo-Arango.
El taller musical no sólo satisface, según el San Fernando, la llamada Competencia social y ciudadana. También la comunicativa. «Los chavales han inventado palabras para nombrar los instrumentos que han fabricado, según los materiales reciclados que hayan utilizado», afirma el director de Primaria del colegio.