Amaya P. GIÓN
La compañía Asturiana de Zinc (Azsa) presentó ayer a los sindicatos con representación en la fábrica castrillonense (CC OO, USO, UGT y Sitaz) una nueva propuesta de convenio colectivo que las centrales tampoco ven con buenos ojos. La firma rechaza dos de las principales reivindicaciones de los trabajadores: la continuidad de los contratos relevo y la reducción de jornada.
El planteamiento de la compañía incluye una nueva propuesta económica. Ésta pasa por una subida salarial del IPC real de 2009 (el 0,8 por ciento) y de un 1 por ciento en 2010 y 2011. La oferta incluye que la revisión salarial no se realice hasta 2011, cuestión que no satisface a los representantes sindicales. «Cláusula de revisión sólo hay una, la que se ajusta al IPC real del año», sostienen las centrales. La firma descarta la continuidad de las contrataciones mediante la fórmula del relevo, salvo que los trabajadores acepten el cambio en la cobertura de vacante. Esto, según los sindicatos, permite a la empresa decidir sobre los cambios de puesto de forma unilateral.
Las centrales aceptan un convenio a tres años, si bien exigen que la subida salarial sea la del IPC más un punto al año. Quieren cuatro días de reducción de jornada (sumados a los seis que ya recoge el anterior convenio permitirían aplicar el quinto turno durante todo el año), la continuidad del contrato relevo y una subida del plus del domingo. Sitaz pidió que se mantengan las aportaciones del plan de jubilaciones.
Para Ignacio Requena, de CC OO, «la propuesta no guarda relación con la situación de la fábrica y es paupérrima en lo económico». En la reunión trascendió que Azsa prevé mover este año 510.000 toneladas. Roberto Suárez, de Sitaz, considera que «las posturas se están acercando» y urge una solución al convenio.