A. P. G.
El conductor que sufrió un accidente en el que murió un amigo aceptó ayer un año de cárcel por un delito de homicidio imprudente y la retirada del carné de conducir durante dos años. El imputado no tuvo que enfrentarse al duro trago de volver a relatar ante el tribunal de lo penal número 1 el trágico accidente, en el que perdió la vida su amigo de la infancia, al aceptar la rebaja de pena que planteó ayer el ministerio público. La fiscalía solicitaba inicialmente para el imputado, cuya identidad responde a las iniciales L. M. V., una pena de tres años de prisión y la retirada del permiso de conducir durante cuatro años. El caso quedó, así, visto para sentencia.
Los hechos que ayer se juzgaron en el palacio de Marcos del Torniello se remontan al 3 de febrero de 2008. Ese día, en torno a las siete de la mañana, los dos jóvenes (conductor y copiloto) regresaban de celebrar las fiestas de Carnaval. En la carretera que une las localidades de Muros de Nalón y San Esteban de Pravia, en un tramo curvo, L. M. V. perdió el control del coche (un Volkswagen Golf con matrícula 7400 FTR), se salió de la vía por la margen derecha y colisionó con la barrera metálica de protección, que según fuentes judiciales, se encontraba en mal estado.
La valla atravesó el coche por la puerta delantera derecha y provocó la muerte del copiloto. El conductor dio 0,80 miligramos de alcohol por litro de aire espirado en la primera prueba y 0,74 en la segunda, según recoge el atestado de la Guardia Civil. Éste añade que el joven presentaba «aliento con fuerte olor a alcohol, ojos enrojecidos, modo de expresión de difícil comprensión y equilibrio inseguro».
Los familiares del fallecido, amigo desde la infancia del conductor, no se personaron como acusación particular en el caso y ya han sido indemnizados. La defensa del imputado, que tendrá que cumplir la pena de prisión que solicitó la fiscalía, corrió a cargo del letrado Francisco Javier Díaz Dapena.