VICENTE MONTES VICENTE.MONTES@EPI.ES
Los vecinos de Campañones, en Corvera, llevan años clamando por una incineradora en el vertedero de Cogersa. Ahora, la FSA ha urgido al Gobierno regional a activar el proceso para instalar la planta, lo que ha exasperado a Izquierda Unida. Pese al cabreo, como suele ocurrir, el socio menor pocas veces tiene la determinación de tomar los bártulos y dejar el gobierno. Los vecinos de Tamón, los vecinos de Serín, también consideran que se debe poner fin a los efectos secundarios del basurero de Asturias. Tiene razón Izquierda Unida al reclamar que se activen al máximo las medidas a favor del reciclaje, pero eso es un proceso a largo plazo que no resuelve el problema inmediato. Debe potenciarse, pero si la incineradora es necesaria, habrán de exigirse las máximas garantías ambientales, pero no por ello debe demonizarse. La responsabilidad ciudadana surte efecto, pero es lenta. Desde luego, quienes llevan «quemados» mucho tiempo son quienes viven en el entorno del vertedero.