Riberas / Peñaullán,
Ignacio PULIDO
Los 14.000 usuarios que cada día circulan por la carretera AS-16 están de enhorabuena tras más de un año exigiendo la reparación del pavimento del vial que une Soto del Barco con Pravia. Aunque las labores de reparación del vial dieron comienzo hace tres meses con la ejecución de unas aceras a la altura de la estación de Feve en Soto, no fue hasta la noche del pasado lunes cuando ha dado comienzo el asfaltado de la calzada. El Principado ha iniciado también el arreglo de la carretera AS-316, que une Soto del Barco con Candamo, cuyo trazado está afectado por la proliferación de argayos desde hace tres años.
Las labores de asfaltado de la AS-16 se iniciaron durante la noche del pasado lunes en la rotonda de La Imera. Tras cuatro días de trabajo, el pavimento del vial ya ha sido renovado en los tramos comprendidos entre la citada glorieta y la entrada de Riberas, así como entre la salida del núcleo urbano sotobarquense y la zona conocida como el Roxico, ya en el concejo de Pravia.
Varios operarios trabajaban ayer por la tarde en Riberas y en Peñaullán retirando con máquinas el viejo pavimento próximo a las cunetas. A lo largo del día se registraron pequeñas retenciones a pesar de que el grueso de las obras de asfaltado se están acometiendo durante la noche para evitar que se produzcan atascos.
El Gobierno del Principado ha dado el pistoletazo de salida, además, a las obras de reparación de la carretera AS-316, que une a Riberas con Candamo a través de Los Veneros. Los trabajos realizados hasta el momento se concretan en la retirada de la tierra acumulada en las cunetas, prácticamente inexistentes. No en vano, el sinuoso y estrecho trazado sufre argayos desde hace tres años, problema que se ha visto agravado con los últimos temporales que azotaron el Principado. Asimismo, el estado del pavimento es deplorable en la mayoría del vial, cuyas obras de reparación prevén también la adecuación del ramal de La Llamera y cuentan con un presupuesto de 1.550.000 euros.