VICENTE MONTES VICENTE.MONTES@EPI.ES
Andan el Partido Popular e Izquierda Unida enzarzados en Gozón a cuenta de los 2.397 euros que el municipio se gastó en caramelos para los niños en los pasados Reyes. Vienen a ser unos 800 kilos de dulces, o sea, caramelos por un tubo. El revoltijo es un elemento en franca decadencia. Cuando niños siempre alegraba y permitía pasarse las largas y excitantes tardes de Reyes destrozándose la dentadura, con el consiguiente riesgo de la reprimenda materna. Ahora, aquel paquete de caramelos y galletas va en desuso y se prefiere un surtido más propio de un quiosco de delicatessen. Desconozco qué contenía el revoltijo gozoniego, pero confío en que al menos los niños del municipio hayan recibido con ilusión los casi cuatro euros que les ha dedicado a cada uno el Consistorio. Como los niños no tienen edad para votar, nadie puede decir que haya electoralismo en la medida. La cosa es si es oportuna o no. Seguramente, hay opiniones variopintas al respecto. Siempre se decía que a nadie amarga un dulce: se ve que no es así en Gozón.