Salinas, Inés MONTES
La alarma cundió ayer entre los vecinos de Salinas al hundirse veinticinco metros del paseo marítimo en la zona más oriental del mismo, junto a la rampa de acceso a la playa, a la altura del edificio «Gauzón IV». El siniestro se produjo en la madrugada del domingo, en el tramo en el que se encontraban aparcadas las dos palas que se utilizan para las obras de refuerzo del muro, y justo cuando se cumplen 20 años del derrumbe del paseo. El fuerte oleaje de las últimas 48 horas y las pleamares de casi cinco metros de alto, según la Policía Local, pudieron incidir también en el hundimiento del paseo, en el que se aprecian grietas de unos cuarenta centímetros de profundidad.
El mal estado del paseo marítimo obligó a Costas a cortar el paso al público sobre las cuatro de la tarde de ayer. Además, las dos palas que estaban aparcadas sobre el paseo fueron trasladadas a la calle Pablo Laloux, a la altura del número 15. «El hundimiento pudo deberse al peso de las palas, pero si el marítimo no las aguanta es que no está en buenas condiciones, y más peligro corren los edificios, que pesan más que una simple pala», criticó ayer un vecino.
El fuerte oleaje de la pasada jornada asustó a un gran número de viandantes que durante el día de ayer recorrieron el paseo. Algunos terminaron empapados al ser alcanzados por las olas, éstas sobrepasaron el muro y llegaron a alcanzar los accesos a los edificios de la playa, situados a más de diez metros de la barandilla del paseo. Algunos de los visitantes que pasaron ayer junto al tramo hundido escaparon alarmados. Y es que el embate de las olas contra el muro producía pequeños temblores del firme.
El hundimiento se produjo a menos de 100 metros de la zona en la que se acometen las obras de refuerzo del muro que sustenta el paseo. Los trabajos se iniciaron a mediados de diciembre a la altura del edificio de servicios y se ejecutarán en unos 400 metros, justo hasta la zona que ayer se hundió. «Es necesario proteger todo el paseo, pero no puedo entender que las obras hayan comenzado en el edificio de servicios, en la zona más alejada de las viviendas. En ellas residen más de trescientas personas y es donde hay más peligro de que ocurra una desgracia. Costas debería haber iniciado los trabajos delante de los inmuebles, que son los que llevan un año sufriendo los temporales», protestó una vecina.
Las obras de refuerzo del muro que sustenta el paseo fueron declaradas de emergencia por el Ministerio de Medio Ambiente, que financia los trabajos con un presupuesto de 1,1 millones de euros. El delegado del Gobierno, Antonio Trevín, aseguró que las obras, de no surgir imprevistos, terminarían en abril, al menos un mes antes del plazo inicialmente previsto.