Francisco L. JIMÉNEZ
La nueva rula de Avilés, que inició la actividad comercial el 1 de junio de 2009, cerró el año con una facturación durante los siete meses que estuvo abierta de 14 millones de euros, lo que la sitúa un 25 por ciento por debajo de las cifras que garantizarían su viabilidad económica. El objetivo que los responsables del complejo pesquero tienen marcado para salir de los «números rojos» es lograr ventas anuales por importe de 30 millones de euros, una cantidad que tampoco este año se prevé alcanzar, según expuso ayer el gerente de la lonja, Ramón Álvarez, a los miembros del consejo de administración. «Vamos a tratar de llegar a 28 millones, lo que ya sería un buen resultado», afirmó el máximo responsable de la rula avilesina.
Dada la coyuntura desfavorable de precios pesqueros y la fuerte competencia entre puertos por captar los desembarcos de pescado, las expectativas del gerente de la lonja para mejorar los resultados económicos de la instalación están puestas en lograr una reducción de costes por tres vías. La primera y principal medida para lograr un ahorro de dinero es la revisión del canon que paga la lonja a la Autoridad Portuaria de Avilés por el uso de los edificios y la ocupación de suelo público. Si como se espera el Gobierno central modifica para el verano la ley de Puertos en su apartado referido a recintos pesqueros, la lonja se ahorraría del orden de 300.000 euros en la factura que paga al Puerto de Avilés.
La segunda medida de ahorro de costes de la que fue informado el consejo de administración se refiere al consumo eléctrico, que en el caso de la rula importa más de 600.000 euros anuales. El propósito es desarrollar un plan de eficiencia energética que permita optimizar el gasto de electricidad y abaratar el recibo de la luz. En tercer lugar, el gerente de la lonja sopesa la posibilidad de ofrecer la prejubilación a los empleados que ya tienen edad para adelantar el retiro. El gasto de personal, con 38 trabajadores en plantilla, es el principal coste que afronta la rula y la reducción de personal no es una opción viable por el compromiso adquirido en su día entre el Gobierno del Principado y la Cofradía de Pescadores «Virgen de las Mareas» para el mantenimiento de todos los puestos de trabajo de la vieja rula.