Saúl FERNÁNDEZ
La multinacional francesa Saint-Gobain, desde ayer mismo, negocia su nuevo convenio colectivo, mientras Asturiana de Zinc (Azsa) sigue embarcada en esa carrera desde hace 13 meses. Las mesas negociadoras de ambas empresas se reunieron ayer: la de Saint-Gobain, en Madrid, y la de la empresa siderúrgica, en San Juan de Nieva. Los primeros presentaron sus armas y los segundos, tras algo más de cuatro horas, se fueron para casa con el mismo desacuerdo con el que habían entrado.
La negociación del convenio de Saint-Gobain no se hace por fábrica, el convenio es conjunto para todo el grupo y el ámbito de aplicación es todo el país. Esta situación explica que en la mesa de negociación -aparte de los representantes de la empresa- se sientan delegados de CC OO, UGT y CGT, un sindicato que carece de representación en Avilés.
La reunión de Madrid fue para probar los límites de negociación, es decir, cuáles son las propuestas de la empresa, puesto que los sindicatos acordaron la pasada semana una plataforma común. Al término de la reunión, los sindicalistas conocieron las intenciones de la compañía: un convenio a corto plazo, dadas las circunstancias económicas actuales, quizá de un año. Además pretenden, según los sindicatos consultados, «dar una nueva dimensión al contrato relevo», aunque, por el momento no ha desvelado cómo será esa «nueva dimensión».
En Azsa, según Roberto Suárez, del Sitaz, «todo sigue igual: la empresa no se mueve de su postura y ayer nos la volvió a presentar, aunque con supuestos claros. Nos dieron un receso para que presentásemos una contraoferta, pero no pudimos, porque ni los representantes de CC OO ni los de UGT acudieron esta mañana (por ayer) a una reunión del comité de empresa, y es la segunda vez que lo hacen; un comité roto repercute en que después de 13 meses sigamos sin convenio».
Nacho Requena, de CC OO, rechazó la pretensión de la empresa, sobremanera, en todo aquello que se refiere al sueldo. Llegó a la última reunión con las siguientes subidas: en 2009, el 0,8 %; en 2010, el 1 % y en 2011, el 1%. «Lo novedoso es que si en 2012 la suma de los tres IPC supera el 4,5 % nos pagarían un 0,5 % más de lo acordado en el convenio», explicó Requena. «Para CC OO esto es inaceptable. Cualquier subida salarial tiene que garantizar el poder adquisitivo que lo marca el IPC», aseguró.
Además, CC OO considera «esencial» la aplicación del quinto turno todo el año «y no sólo en invierno». Requena manifestó que desde su sindicato están dispuestos a negociar con la empresa que «se atenúe el gasto de este quinto turno». La empresa, por su lado, ha presentado a los sindicatos una propuesta para cambiar la provisión de bajas (quiere un examen y cambiar la relación de preferencia) por el contrato relevo: «El contrato relevo no es una concesión, es una ventaja para la compañía», aseguró Requena.