Salinas, Inés MONTES
Las obras de emergencia para el refuerzo de la base del muro del paseo de Salinas se reanudaron ayer tras el parón del lunes y una vez finalizados los trabajos de reparación del tramo de 25 metros de pavimento del paseo que se había hundido el domingo. Las obras en el muro, que ejecuta la empresa Ceyd por encargo del Ministerio de Medio Ambiente, están ya a la altura del «Gauzón III», en las inmediaciones de la zona hundida el domingo.
Los trabajos de reparación del tramo hundido, situado a la altura del «Gauzón IV», consistieron en el aporte de hormigón a la escollera para rellenar los huecos que quedaron entre las piedras como consecuencia del arrastre del relleno por el fuerte oleaje. Ahora falta la reposición de las baldosas y de la barandilla, que fue retirada para acometer la reparación. Asimismo, Costas acotó el lunes otras zonas del paseo para comprobar el estado de asentamiento de la escollera y ayer también quedaron reparados esos huecos sin que fuese necesario rellenar la escollera, según manifestaron los técnicos.
La llegada de las obras de emergencia a la altura de los edificios en primera línea de playa ha calmado a los residentes. La alarma que les produjo el domingo el hundimiento del paseo ha dado paso a una cierta tranquilidad derivada de la agilidad con que Costas realizó la reparación de la zona siniestrada, así como de la ejecución de los trabajos del refuerzo del muro para contrarrestar la espectacular pérdida de arena que sufre la playa desde hace años, que se intensificó en los últimos meses.
Las obras de emergencia que se acometen en unos 400 metros de muro, entre el edificio de servicios de la playa y la rampa cercana a El Espartal, consisten básicamente en una excavación previa en la que se introduce un encofrado perdido de hormigón que va fijado a la zapata mediante carriles de hierro, después se colocan las piedras y se impermeabiliza el conjunto con hormigón. Estos trabajos ya están muy avanzados.
El remate final de la actuación consistirá en la instalación de una escollera taluzada para evitar que las olas rompan directamente contra el muro, como sucede ahora. El coste de las obras supera el millón de euros, y si no surgen más contratiempos finalizarán en abril.