VICENTE MONTES VICENTE.MONTES@EPI.ES
Todos los problemas son poliédricos y las consecuencias de los actos siempre adquieren matices según el ángulo desde las que se analicen. La crisis, principal problema que nos asalta, ofrece en la comarca avilesina tantas caras como vecinos, aunque las más representativas son las de esas 10.764 personas que se enfrentan cada día a la angustia de tratar de encontrar un empleo. Todas esas facetas son inabarcables, pero las dos que hoy ofrecen estas páginas son demoledoras. Las familias, cada vez más ahogadas para llegar a fin de mes, tienen que pasar el trance de recurrir a la ayuda municipal para sobrevivir. Los talleres metalúrgicos de la ría trabajan a medio gas porque los pedidos van en picado. El Puerto, además, avisa de la caída de las importaciones. Mientras afuera las cosas comienzan a recuperarse, aquí la situación ya pasa de preocupante a grave. No sirven ya los mensajes positivos para tratar de no asustar a la economía. Lo que se necesita es alguien que hable a las claras y con liderazgo.