VICENTE MONTES VICENTE.MONTES@EPI.ES
Resulta en ocasiones desesperante que, con la que está cayendo, la agenda de los políticos avilesinos sea tan yerma. Por poner un ejemplo, en las previsiones municipales de hoy hay cuatro actividades: la clausura de un taller para mujeres y tres presentaciones en otros tantos establecimientos hosteleros de la ciudad en los que hay comida de por medio. Todos los actos, directa o indirectamente, buscan la foto para salir en los papeles, lo cual de por sí no es nada reprochable para sus organizadores. Sí lo es que los políticos -de todos los signos- los conviertan en muestra de su trabajo diario. La paradoja está en que, para los que gobiernan, de lo que no está en la agenda no se debería informar, para qué, cuál es el interés. Los que mandan quieren sólo periódicos con las noticias que ellos fabrican o llenos de actos amables. Los de la oposición, por contra, programan su agenda leyendo el periódico y decidiendo qué cosa responder. Y así las cosas, la vida política permanece ajena a regulaciones de empleo.