Molleda / Cardo,
I. GARCÍA
Los vecinos de Molleda y los de Cardo celebraron sendas fiestas ayer. Los corveranos honraron a la Virgen de la Candelaria y los gozoniegos quisieron celebrar una comida para homenajear a Plácido Fernández, un auténtico «motor» que fue el primer presidente de la entidad cultural y vecinal de Cardo.
La celebración religiosa de Molleda comenzó a las doce y media de la mañana. Tras los oficios, los vecinos sacaron a Nuestra Señora de La Candelaria en procesión por las calles de la parroquia al compás que marcaba la banda de gaitas de Corvera. Esta fiesta está íntimamente ligada con la Navidad, ya que se celebra cuarenta días después de esta festividad -el día de la Candelera se celebra, originariamente, el dos de febrero-, como cierre a los actos religiosos en los que se conmemora el nacimiento del Niño Jesús. Tras la procesión, los vecinos celebraron una comida de hermandad en un conocido restaurante de Villa.
Los gozoniegos, sin embargo, optaron directamente por sentarse a la mesa aunque también su celebración tenía un corte diferente. Se trataba de homenajear a Plácido Fernández, un vecino de Cardo «que lo ha dado todo» por el movimiento cultural y vecinal de la parroquia. Fernández fue el primer presidente de la entidad y pese a que en los últimos años no ha formado parte de la directiva se desvive por colaborar y organizar actos para las fiestas del concejo. De hecho, todos los años dona un trofeo que supera un metro de alto para el ganador del torneo de fútbol sala de la parroquia. El acto estuvo organizado por la Asociación de Mujeres «La Candelera» y por la propia asociación vecinal y cultural de la parroquia gozoniega.