Teresa CEMBRANOS
Los pescadores de la región ya se preparan para iniciar una de las principales campañas de la temporada, la de la captura de la xarda. Sin embargo, se muestran pesimistas sobre su desarrollo, no porque teman pescar pequeñas cantidades sino por el bajo precio al que se cotiza en la rula. El año pasado llegaron a la lonja avilesina 8,4 millones de kilos (la mayor cantidad en los últimos seis años, por lo menos) que dejaron unos resultados económicos de 2,5 millones de euros. El precio medio fue de 30 céntimos de euro por kilo.
«No hemos empezado en serio todavía, pero las previsiones siempre son malas porque los precios son muy bajos. No sé cómo vamos a tirar para adelante, ya que los gastos que tenemos son cada vez mayores», aseguró ayer Javier Rentería Larrañaga, presidente de Lonja Avilés y armador de barcos de arrastre. Los pescadores descartan, además, la posibilidad de capturar menos kilos de xarda para ver si así los precios suben, ya que se encontrarían con el problema de las importaciones de pescado. «Si hay demanda, la traerán de donde haga falta», comentó Rentería.
Algunos armadores de la región ya han sacado sus barcos a faenar en busca de la caballa, aunque todavía las jornadas no han fructificado debido a que los bancos de peces aún no están cerca de la costa asturiana, según explicó Ramón Álvarez, gerente de la sociedad Nueva Rula de Avilés. «Se ha vendido algo, pero pequeñas cantidades. El año pasado la campaña fue buenísima, éste todavía no se sabe, pero siempre hay que ser optimista, aunque está la incertidumbre; es lo que tiene la pesca, que nunca sabes lo que va a pasar», añadió Ramón Álvarez.
La campaña de la xarda suele durar entre los meses de febrero y abril, aunque algunos años se ha adelantado a enero. Los primeros en echarse al mar para capturar esa especie son los pescadores de arrastre. Poco a poco y según se va acercando a las costas asturianas la xarda se suelen unir a su captura, en este caso con anzuelo, los barcos de cerco.